viernes, 29 de enero de 2010

V.3 Paradigmas Funcionales y Criticos (Michael)

Dussel empieza por aseverar que una Etica de la Liberación y la Filosofía de la Liberación que le sigue, debe introducir un debate sobre la cuestión de las Ciencias Sociales Criticas, ya que estas originan nuevos paradigmas científicos fruto de programas de investigación innovadores desde la solidaridad de las ¨victimas¨. Para esto el autor nos hace un ¨mapeo¨ desde Popper a Lakatos, en cuanto a lo científico, a lo teórico y a como este cuerpo de conocimiento genera paradigmas. De esta forma nos muestra como a partir de Kuhn, la forma de ver y analizar los cambios paradigmáticos es modificada, ya que propone que comienza a surgir una subjetividad socio-histórica (intersubjetiva), aunque se ocupa poco de las denominadas Ciencias Sociales.
Dussel critica a Kuhn porque aduce que le falto meditar en la relación que según el existe entre la emergencia de nuevos paradigmas críticos en momentos histórico-sociales de crisis. ¨La situación de la clase obrera de Engels no pudo sino escribirse ahí¨. En este punto me parece muy pertinente la contextualizacion que quedo pendiente del surgimiento de determinado paradigma, y que Dussel trata de rescatar. No puede ignorarse, según el autor, que ambas revoluciones, la histórica y la epistemologica, se dan internamente en la intersubjetividad de una comunidad de comunicacion concreta y desde un mismo horizonte factico.
Lakatos es quien flexibiliza la definición de ciencia, y permitirá aplicar a las ciencias humanas criticas el calificativo de programas de investigación científica articulados a la comunidad antihegemonica de las ¨victimas¨. La demarcacion entre las ciencias funcionales y las criticas posee un criterio que sobresale por su importancia, que se mantiene desde la comunidad de las victimas¨¨cuando interpelan convocando a la solidaridad, a la responsabilidad de los ¨intelectuales orgánicos¨ a colaborar responsablemente en la critica científica del sistema que los oprime. Acá es donde a mi parecer Dussel ¨amarra¨ la importancia de la labor del científico social, ya que dice que el que intenta explicar las causas como científico social, de la negatividad de dichas victimas, estaría ¨obligado¨ a inventar nuevos paradigmas, nuevas explicaciones. Y doy mi opinión en este sentido no desde la obligación del investigador, sino que cualquier trabajo intelectual que se diga intenso o profundo, debe llevar en si mismo el ¨gusano¨ de la critica o de la revisión de las estructuras vigentes. Obviamente sabemos que esto no siempre se da.
Por ultimo destacaría la explicacion que hace Dussel de Marx, y del concepto de plusvalía para ejemplificar, como ante toda teoria original, puede surgir una teoría rival con el descubrimiento de nuevos hechos. De esta forma Marx analiza la plusvalía de Smith, bajo un movimiento ético socil y critico, que va mas alla de las explicaciones capitalistas de algunos teóricos economistas. Sin embargo, se nos muestra como el paradigma anterior hegemónico no reconoce, o trata al menos de borrar la parte de la llamada falsacion que realiza Marx con respecto a la plusvalía.
Se hace también un interesante repaso por Foucault al final de esta apartado, donde se menciona como la diferencia entre las ciencias humanas criticas son evaluadas desde la cuestión del ¨poder¨ y del ¨saber¨. Así, Dussel afirma que toda la obra de Foucault gira en torno a este tema, en donde los ¨mecanismos de la exclusión¨ ordenan discursos bajo el influjo normalizador de un poder normalizador disciplinar omnipresente. La critica de Foucault, desde los ¨excluidos¨de la sociedad, permite descubrir muchas estructuras de dominación, numerosas personas y grupos ignorados que deberán ser tratados desde la etica de la liberación. Acá es de suma importancia esta aseveración, en el sentido que permitirá aportar claramente el tema del poder dentro de la presente investigación.

martes, 26 de enero de 2010

V.2 Proceso Etico Critico Paulo Freire (Michael)

Dussel nos lleva a través de una revisión teórico-practica de las posturas de importantes autores cognitivistas europeos, como Piaget, Kohlberg, Feuerstein y Vygotsky, entre otros. Esto con el fin de mostrar una diferenciacion entre estos y la posición propiamente ético-critica e intersubjetivo-comunitaria del sujeto histórico de Paulo Freire. Este ultimo un educador de la "conciencia ético-critica" de las "victimas"...de los condenados del planeta en comunidad.
Inicia por explicarnos como Piaget situa el conocimiento en un nivel ontologico, con una creciente capacidad de "construccion e lo real", a través de su teoría de los 7 estadios del desarrollo. Toma de Kant las idead de respeto y deber, y de Freud su concepto super-yo. De Kohlberg Dussel critica su eurocentrismo y cognitivista inspirado en Piaget y Kant. De ahí hace un repaso de los "estadios del juicio moral", e incluso critica esto aduciendo que "se puede incluir negativa y materialmente en un mandato u orden a un niño(a) un momento ético-critico de solidaridad social" y rescata que esto tornaría la conciencia del niño "en critica sin intención de su parte".
Acá es donde se empieza a esbozar la postura de Freire: los estadios ético-críticos serian procedimientos necesarios para una conciencia ética. Paulo Freire se las ingenia para enseñar el ejercicio de la "conciencia etico-critica".
La concientizacion de Freire: se diferencia de los anteriores cognitivistas porque va mas alla de tratar de corregir el desempeño intelectual. Y de Freud y el psicoanálisis también porque "es también una molificación pedagógica de las pulsiones cuando caen en alguna patología". Para Paulo es imposible la educacion sin que el educando se eduque a si mismo en el proceso mismo de su liberación. Por esto ultimo, se plantea como algo mas universal y radical, que Freire promovió en África y en regiones desprotegidas de Latinoamerica. Ademas, propone que el educando no es solo el niño, sino el analfabeto también, ya que la acción pedagógica se efectúa a través de la transformación real de las estructuras que lo han oprimido. El proceso transformativo de las estructuras de donde emerge el nuevo "sujeto social" es el procedimiento central de su educacion , libertadque va efectuandose en la praxis liberadora.
Resalta la participacion del "educador critico", que debe iniciar por educarse en el contenido que le dona el mismo educando (su religión, su forma de hablar, sus costumbres, su postura ante la vida etc). Al final la conciencia no le llegara a la víctima de afuera...por lo que aduce que se debe proponer un análisis teórico de las causas de la opresión, como medio para tomar conciencia de la realidad objetiva que produce la opresión. Descubriéndose oprimido, emerge como "sujeto histórico" y sujeto pedagógico. La Liberación se convertirá en un lugar y propósito de la pedagogía. Es en la praxis transformativa de la "realidad real" donde el proceso pedagógico se efectuara.

ACERCA DE LA PROXIMA REUNION Y DE ESTE METODO

INTERRUMPO EL FLUJO DE NUESTRAS DISCUSIONES PARA PLANTEARLES QUE LA REUNION QUE TENIAMOS PARA EL 9 DE FEBRERO NO PODRA REALIZARSE YA QUE YO SALGO DEL PAIS POR 12 DIAS EL 8. LO QUE LES PROPONGO ES QUE LA REALICEMOS EL DIA VIERNES 5, PERO TENDRIA QUE SER EN LA MAÑANA, PROPONGO A LAS DIEZ.

DE NO PODERSE, PROPONDRIA EL JUEVES 4 A LAS 5.
DIGANME QUE PIENSAN, Y CREO QUE TAMBIEN SERIA BUENO COMENTAR UN POCO QUE NOS HA PARECIDO ESTE METODO

SALUDOS IGNACIO

martes, 19 de enero de 2010

Cap V. (5.1)- Dussel. (Michael Coronado)

En este apartado, el autor hace una revisión de lo que llama validez antihegemonica de la comunidad de las victimas. De esta forma, analiza el problema del surgimiento de la "conciencia ético-critica", como una toma de conciencia progresiva y negativamente como un momento estructural de eticidad que "causa" las llamadas victimas. Así, seran estas mismas victimas quienes inicien ellas mismas el ejercicio de la "razón critica-discursiva", por lo que irán, positivamente discerniendo alternativas factibles de transformación, y de esta forma sistemas futuros en los que puedan vivir. Por otra parte realiza un analisis de la "ética del discurso", según la cual no existiría la posibilidad de que los llamados " excluidos o marginados" sean incluidos en su totalidad en el mismo. Lo anterior porque no se podria tener conciencia actual de todos los Otros que necesitan ser incluidos en este discurso.
Dussel nos habla de un "momento ético originario", en el que es factible permitir al Otro participar en la comunidad como un nuevo Otro, como un sujeto dis-tinto de enunciaciacion. Aca incluye a la Ética de la liberación, según la cual se coloca en la "situación excepcional del excluido". Para esta lo verdaderamente importante son los múltiples procesos asimétricos de dominación, sobre mujeres, razas etc. Acá incluye y ejemplifica el caso y testimonio de Rigoberta Menchu, y las diferentes situaciones de opresion que ella relata. Dussel propone como "La conciencia ético-monologica se transforma en un acto comunitario, de consenso. Desde ahí se veria el punto de partida de toda Ética de la Liberación. De acuerdo a esto, el punto de partida es la víctima, el Otro, pero inevitablemente Otro negado-oprimido y afectado-excluido.
La ética de la Liberación tendría por punto de partida preferencial, la "exterioridad" del horizonte ontológico. Y explica 3 referentes: El afectado como excluido es alguien que sufrirá los efectos de un acuerdo valido hegemonicamente alcanzado. El afectado como oprimido intra-sistematicamente y por ultimo los materialmente excluidos, como los desocupados y las masas marginales actuales.
Por ultimo destacaría lo que el autor nos dice de la "razón ética-pre-originaria", que esta en el principio de liberación de la victima, del pobre, porque des-cubre el rostro en-cubierto que lo reconoce como sujeto etico digno, que puede llegar a ser pleno participante de la comunidad real. Al final...un texto de Menchu, interesante que destaca la importancia de la toma de conciencia, que empieza con ver la propia negación, lo que permitirá luego generar organizacion y la necesidad de construir un proyecto de liberación para un pueblo.

viernes, 8 de enero de 2010

Cap. IV Ética de la Liberación- Dussel (4.5)

En este último apartado Dussel hace un recuento de lo expuesto en los anteriores, resaltando la necesidad la crítica negativa, que viene dada por la negación a la vida de las víctimas pero que contiene un aspecto positivo en su dimensión de propuesta de alternativas que le devuelven su dignidad a las víctimas y su derecho a la vida no ya sólo en el sentido reproductivo, sino también en su dimensión de desarrollo.
También es importante el señalamiento que hace sobre la responsabilidad directa que tienen las mismas víctimas de encabezar la lucha en busca de justicia y su reconocimiento como seres con derechos, sin que esto niegue esa posible sustitución de la víctima por un otro que sume su responsabilidad dentro del sistema y que no se queda impávido ante la denigración de su hermano, llegando incluso al extremo a dar su vida, como en el caso de los jesuitas y tantos otros próceres que al asumir la voz del otro maltratado han sido foco de atención y persecución por los conservadores del sistema que no quieren perder el poder.
Aunque estoy de acuerdo que como parte del sistema tenemos una correspomsabilidad en la creación de las víctimas de forma indirecta no me gusta el termino de culpa, este considero que es un sentimiento que petrifica y oculta a los directamente responsables, es como ahora con las consecuencias del cambio climático donde quieren hacernos ver a todos como los responsables, y si bien es importante que cambiemos actitudes consumistas y despilfarradoras de recursos, los verdaderos culpables son otros, y esos otros no están dispuestos a dar el paso porque no quieren perder nada, son la expresión de ese egoísmo propio del principium individuationis, al que Schopenhauer decía que había que someter, pero el Estado que debería controlar esa maldad natural está al servicio de esta.

Cap. IV Ética de la Liberación- Dussel (4.4)

Dussel desarrollando planteamientos teóricos de E. Lévinas reafirma la necesidad del compromiso con la víctima.
La sensibilidad ante el dolor del Otro, dice, es anterior a la racionalización de ese otro, sin embargo esto no conlleva a quedarse sólo en lo sensible ya que el desnudar la no-verdad del sistema pasa por el análisis teórico-crítico de la razón crítica.
Algo interesante es el planteamiento del deseo metafísico, como deseo que nunca puede ser satisfecho y que por eso mismo es propulsor de lo nuevo. No existe sistema perfectamente justo, por lo que las utopías se presentan como sistemas a los cuales se tiende.
En este sentido el hecho de saber que la felicidad y el sistema perfecto no son posibles, que siempre habrá víctimas, lejos de anular su búsqueda, como pretenden los conservadores del sistema dominante, que niegan toda posibilidad de cambio al señalar como el mejor este estatus quo, es un impulso que propugna por la búsqueda de algo mejor y deja abierta la necesidad de la crítica como herramienta que desenmascara las injusticias que se dan o se pudieran dar. Se podría decir que la actitud crítica negativa que señala la falta es la mejor cura contra la dogmatización en cualquier sistema.
Otro aspecto a resaltar en la identificación del Otro como diferente al Yo mismo, es ese “cara a cara”. Esto me parece de especial relevancia ya que desde esta posición de responsabilidad hacia el otro que asume su dolor y busca el cambio del sistema se puede caer en un mesianismo que se olvida de que ese otro es otro diferente, con una realidad concreta y no teórica y que esa realidad no se puede negar imponiendo lo que desde mi mismidad pienso como lo que debería ser.
Bien lo señala Dussel cuando dice que la lucha por el cambio debe empezar desde las mismas víctimas que toman conciencia de su situación y que se solidarizan entre ellas.
Pienso que las luchas por cambiar el sistema muchas veces han cometido el error de no ver al otro como esa alteridad, cayendo en nuevas formas de imposición.
El heroísmo fanático no es sólo expresado en las guerras sucias en nombre de las “democracia”, sino que lamentablemente también ha calado en movimientos sociales que desde la teoría se han llamado reivindicadores pero que en su afán de propiciar un nuevo orden han reprimido y asesinado a las víctimas por las que luchaban: el estalinismo, la revolución cultural china, son algunos ejemplos de esto. Aquí cabe lo que dice Dussel sobre “la obediencia anterior a toda escucha del mandato” (367). La obediencia es hacia las necesidades de las víctimas.
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jueves, 7 de enero de 2010

Cap. IV Ética de la Liberación- Dussel (4.3)

Aunque he de confesar que no me queda del todo claro lo que persigue Dussel con este apartado y más bien me parece un desarrollo puramente academicista, a continuación resumo lo que entendí.

En este apartado al abordar el tema de las pulsiones desde los tres autores, queda en evidencia que el proceso civilizatorio ha implicado una contención de las pulsiones de placer: en Schopenhauer por la necesidad de que el altruismo se imponga al individualismo y maldad natural del ser humano, en Nietzche por la represión de lo dionisiaco por un sistema apolíneo que impone una felicidad masoquista (reprimiendo una felicidad sádica? por esta aboga Nietzche?), y en Freud por la supremacía de los instintos de autoconservación donde priva el principio de muerte a costa de sofocar los instintos de placer, donde el principio de realidad, como tendencia a la estabilidad y autoconsevación dictan la postergación o anulación del placer, o sea la aceptación del no placer, para llegar al placer. Placer este último que pareciera ser al que se refiera Nietzche cuando habla de la felicida masoquista del sistema judeo-cristiano, de la modernidad.
Estas 3 posiciones no dejan cabida a una sana expresión de los instintos de placer donde el principio de muerte pareciera ser el que rige.
Sin embargo, siguiendo a Schopenhauer, la conciencia empírica está en un nivel de los aparente ya que nuestras representaciones de la realidad son relativas, ya que la realidad es lo que es para cada uno porque es lo que se conoce, siendo esto así todos estos planteamientos sobre la expresión de lo pulsional deben ser vistos desde la época en que fueron escritos y no considero que tengan la última palabra. Además lo expresado en este apartado es la interpretación de Dussel sobre estos autores.
Una psicología de la liberación, entonces, debería buscar el retorno de lo reprimido para develar así los mecanismos de socialización que han enajenado a las víctimas de la vivencia de su propio placer en nombre de la autoconservación del sistema, sin caer tampoco en una actitud egoísta poco solidaria que sólo busca su propia satisfacción.
Finalmente, quisiera hacer mención a dos cuestiones que Dussel señala: la negatividad conformista y el optimismo del “progreso” de la modernidad.
El primero en la actualidad es el que se da cuando postulan el fin de la historia a pesar de identificar los males del sistema socio económico actuales.
El segundo es el que se relaciona con el mito del desarrollo, con el cual EUA y Europa han logrado sostener su nivel de vida.
Así, por ejemplo la Alianza para el Progreso, los Paes y tantas políticas monetarias del FMI, BID, etc, y la inyección de capital que hacen para promover el “progreso" de la región son la mampara para que ningún país latinoamericano siga el camino de una independencia y desarrollo real.
Ahora el progreso se viste del discurso neoliberan, el mismo garrote pero de otro color, y aunque son evidentes los estragos de estas políticas económicas, pareciera que ha calado en amplios sectores de la población el cuento del fin de la historia y la consecuente desesperanza se ha asentado.
Es la aceptación pasiva del sufrimiento, por lo que es fundamental rescatar la necesidad de la felicidad aquí y ahora y no esperarla en un incierto más allá.
Así, Martín Baró, Ellacuría y todo un sector de la iglesia, tomaron y están tomando conciencia de que no se le puede pedir a la gente que soporte este “valle de lágrimas” por la promesa del cielo.
Ellos, como tantos otros, pusieron en evidencia que la crítica sin práxis no es suficiente. Sus artículos en la revista ECA eran una denuncia abierta y un llamado a cambiar el orden de las cosas, por eso los mataron, por hacer una crítica no conformista y promover un verdadero cambio social.

martes, 5 de enero de 2010

Cap. IV Ética de la Liberación- Dussel (4.2)

Lo negativo como represión, lo positivo como liberación y la materialidad, la cotidianidad de la vida, como sustento de la posición critico-ética-material.

Para Enrique Dussel la Escuela de Frankfut representa el movimiento crítico antecedente de la filosofía de la liberación, ya que es donde se plantean los primeros postulados de negatividad para hacer crítica social.
La materialidad negativa es el punto de partida donde las víctimas representan la exterioridad al sistema que develan como Totalidad no verdadera.
Pero la crítica negativa, dice Dussel, no debe quedarse ahí: la crítica negativa del sistema, de la Totalidad vigente, lleva a una construcción positiva de alternativas.
La teoría y la praxis deben estar articuladas, la teoría sin praxis no es liberadora.
Dussel apunta que el papel del intelectual es el de colaborador y co-responsable en el proceso de desnudar la verdad del sistema como Totalidad, para evidenciar su carácter negativo que ha sido positivizado a través de la exigencia del postulado de autoconservación que se mantiene con ayuda del formalismo filosófico positivista que avala la razón instrumental y discursiva, necesarias pero no suficientes, y que rechaza la razón práctico- material señalándola como poco científica y metafísica y todo en nombre de la conservación del sistema que busca por todos los medios sostenerse auto justificándose, pero que no logran ocultar la corporalidad material libidinal de las víctimas, a las que se les niega la vida, su parcela de felicidad.
Aunque el autor señala que el proyecto no es fruto de la fantasía del intelectual, sino que está “...escrito negativamente en las necesidades actuales de las víctimas” (nota 246), considero que si bien la alienación hace difícil muchas veces que las propias víctimas tomen conciencia de su realidad dentro del sistema y de la posibilidad de construir otro más justo y realmente positivo, hedonista, este proyecto no se puede plantear al margen de estas víctimas y que un primer esfuerzo debe encaminarse a que se logre esta toma de conciencia en acuerdo a la realidad material. Como lo apunta en la nota 205 “La emancipación es responsabilidad de las mismas víctimas con la co-laboración de la teoría crítica”.
Donde convergen la materialidad y la crítica es en la praxis, sentencia Dussel.
Además esta dificultad de la toma de conciencia esta relacionado con el conflicto entre dos derechos que señala Dussel: derecho de lo existente (comunidad establecida) versus derecho de los que puede y debería ser (justicia, disminución del dolor y al miseria). Aquí es donde vuelve a surgir el fantasma de la destrucción que propugna el sistema ante cualquier intento de modificación ya que como acertadamente dice Dussel, la negación originaria se da por la exigencia de auto conservación del sistema, negándose el placer, el hedonismo, la vida.
En este sentido y siguiendo los postulados teóricos de Feud, el proceso civilizatorio exige que se mantenga un principio de realidad con una consecuente represión y que, homologando las terminologías freudianas con las marxistas, darían lugar a una plus-represión al introyectarse el super-yo a través de la culpa y el castigo que el sistema impone como normas morales.
Los postulados de Freud, señala Dussel, ponen en evidencia la materialidad subjetiva de las víctimas, las cuales, gracias a la alienación han dejado de lado su búsqueda de placer. Sus impulsos libidinales son reprimidos en favor de la auto conservación del sistema.
Es aquí donde los intelectuales deben asumir su papel de co-responsables en favor de las víctimas, ya que “Los nuevos sujetos sociales surgen a través de la conciencia de “nuevos derechos”, en nombres de los cuales los derechos vigentes se tornan dominadores, ilegítimos” (negativos).
Aunque en los llamados países desarrollados este sujeto histórico parece desvanecerse, esta mentira del sistema está lejos de ser real, ya que las víctimas del sistema siguen existiendo, con dolorosa preeminencia en el eufemístico tercer mundo y en los desplazados del primer mundo.