Lo negativo como represión, lo positivo como liberación y la materialidad, la cotidianidad de la vida, como sustento de la posición critico-ética-material.
Para Enrique Dussel la Escuela de Frankfut representa el movimiento crítico antecedente de la filosofía de la liberación, ya que es donde se plantean los primeros postulados de negatividad para hacer crítica social.
La materialidad negativa es el punto de partida donde las víctimas representan la exterioridad al sistema que develan como Totalidad no verdadera.
Pero la crítica negativa, dice Dussel, no debe quedarse ahí: la crítica negativa del sistema, de la Totalidad vigente, lleva a una construcción positiva de alternativas.
La teoría y la praxis deben estar articuladas, la teoría sin praxis no es liberadora.
Dussel apunta que el papel del intelectual es el de colaborador y co-responsable en el proceso de desnudar la verdad del sistema como Totalidad, para evidenciar su carácter negativo que ha sido positivizado a través de la exigencia del postulado de autoconservación que se mantiene con ayuda del formalismo filosófico positivista que avala la razón instrumental y discursiva, necesarias pero no suficientes, y que rechaza la razón práctico- material señalándola como poco científica y metafísica y todo en nombre de la conservación del sistema que busca por todos los medios sostenerse auto justificándose, pero que no logran ocultar la corporalidad material libidinal de las víctimas, a las que se les niega la vida, su parcela de felicidad.
Aunque el autor señala que el proyecto no es fruto de la fantasía del intelectual, sino que está “...escrito negativamente en las necesidades actuales de las víctimas” (nota 246), considero que si bien la alienación hace difícil muchas veces que las propias víctimas tomen conciencia de su realidad dentro del sistema y de la posibilidad de construir otro más justo y realmente positivo, hedonista, este proyecto no se puede plantear al margen de estas víctimas y que un primer esfuerzo debe encaminarse a que se logre esta toma de conciencia en acuerdo a la realidad material. Como lo apunta en la nota 205 “La emancipación es responsabilidad de las mismas víctimas con la co-laboración de la teoría crítica”.
Donde convergen la materialidad y la crítica es en la praxis, sentencia Dussel.
Además esta dificultad de la toma de conciencia esta relacionado con el conflicto entre dos derechos que señala Dussel: derecho de lo existente (comunidad establecida) versus derecho de los que puede y debería ser (justicia, disminución del dolor y al miseria). Aquí es donde vuelve a surgir el fantasma de la destrucción que propugna el sistema ante cualquier intento de modificación ya que como acertadamente dice Dussel, la negación originaria se da por la exigencia de auto conservación del sistema, negándose el placer, el hedonismo, la vida.
En este sentido y siguiendo los postulados teóricos de Feud, el proceso civilizatorio exige que se mantenga un principio de realidad con una consecuente represión y que, homologando las terminologías freudianas con las marxistas, darían lugar a una plus-represión al introyectarse el super-yo a través de la culpa y el castigo que el sistema impone como normas morales.
Los postulados de Freud, señala Dussel, ponen en evidencia la materialidad subjetiva de las víctimas, las cuales, gracias a la alienación han dejado de lado su búsqueda de placer. Sus impulsos libidinales son reprimidos en favor de la auto conservación del sistema.
Es aquí donde los intelectuales deben asumir su papel de co-responsables en favor de las víctimas, ya que “Los nuevos sujetos sociales surgen a través de la conciencia de “nuevos derechos”, en nombres de los cuales los derechos vigentes se tornan dominadores, ilegítimos” (negativos).
Aunque en los llamados países desarrollados este sujeto histórico parece desvanecerse, esta mentira del sistema está lejos de ser real, ya que las víctimas del sistema siguen existiendo, con dolorosa preeminencia en el eufemístico tercer mundo y en los desplazados del primer mundo.
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Me parece claro que hay una vinculacion directa entre este apartado de Dussell y la obra de Martin-Baro. Cuando habla de "desnudar al sistema como totalidad" develando sus esquemas, suena, definitivamente como la "desideologizacion" que propone IMB como una de la stareas primordiales de la psicologia social, y que en 1985 señalaba como la contribucion de esta disciplina a la construccion democratica en A.L:, aunque creo que habria que discutir el uso que hace Dussell de la nocion de "totalidad" ycomo se relaciona esto con IMBB.
ResponderEliminarDe nuevo, Liz, me parece excelente que estes colocando los comentarios, como nos habiamos propuesto, pero me preocupa la falta de reacciones de Rolando y Michael ¿que pasa?
saludos
Creo que por totalidad Dussel hace referencia al sistema establecido que se autodenomina como correcto, como el que es y debe seguir siendo, negando la disidencia y la exclusión de grandes masas que implica dicho sistema ya que presupone que todos son parte y tienen posibilidades.
ResponderEliminarMichael Coronado. Hola. En mi opinion, el concepto de Totalidad de Dussell posee dos vertientes: una que es la del sistema vigente, que no incluye a los oprimidos o aunque suene redundante, a los excluidos. Por otra parte, es importante destacar la posicion del autor, en la que aduce que ¨La teoría y la praxis deben estar articuladas, la teoría sin praxis no es liberadora. Apunta que el papel del intelectual es el de colaborador y co-responsable en el proceso de desnudar la verdad del sistema como Totalidad, para evidenciar su carácter negativo. De esta forma, en mi opinion, se buscaria un posicionamiento del sujeto oprimido ante esta opresion, haciendo que el trabajo intelectual busque la praxis que libere y que deje de negativizar esa parte de la Totalidad, que son (o somos mejor dicho)los pueblos olvidados u excluidos. Asi, los nuevos sujetos sociales a los que se refiere Dussell serian sujetos en cuanto tendrian conciencia de ser parte de la Totalidad, y por lo tanto buscar su propia felicidad.
ResponderEliminarComenzaré diciendo que estoy de acuerdo con Ignacio en el sentido de que el “desnudar” la totalidad vigente es parecido a la “desideologización”, y este tema puede, además, rastrearse en muchos otros autores y ni siquiera sólo autores post-marxistas, sino también en autores del siglo XIX y algunos tan antiguos como Spinoza en el siglo XVII o incluso más antiguos (un ejemplo sería Jenófanes de Colofón, en el siglo V A.C.) Este es un tema importante que podríamos retomar en nuestro marco teórico, pienso.
ResponderEliminarPero tengo un problema, de nuevo (y esto es muy usual, por cierto), al decir que hay una represión sobre las personas pienso en el texto de Foucault: Historia de la Sexualidad, en donde se debate esa idea freudiana de la represión libidinal. Nos dice Foucault que si esa idea ha tenido tanto éxito ha sido porque da un cierto poder a quien la postula, una especie de posición de predicador. Critica además esa idea ya que dice que la represión es sólo uno de los tantos discursos que existen respecto de la sexualidad, que más bien hay un exceso de discursos respecto a la sexualidad y no todos represivos, pero si se critican sólo los discursos negativos, represores, nos dirá, es porque pensamos al poder como aquello que nos reprime, que no nos gusta, pero no vemos cómo el poder nos moldea, cómo nos hace actuar. Por ello la crítica de Foucault es sumamente radical: no sólo debería criticarse la represión, sino también lo “positivo” del poder. Dussel hará ver (por el método dialéctico que utiliza) que esa positividad es una negatividad, desde las víctimas, y esta es una idea crítica, pero no tan radical, ya que criticar lo negativo es un juego de niños, pero criticar “lo positivo” del poder en tanto positivo es complicado, pero es radical (y eso que cita a Foucault, por lo cual uno podría pensar que lo ha leído, pero no pareciera por su forma de argumentar). No he leído mucho Martín-Baró pero creo que es un autor un tanto más radical que Dussel en algunos sentidos. Para empezar no era heideggeriano (y esto lo digo medio en broma y medio en serio, que es decirlo muy en serio).
Otro problema, y quizá más serio, es cuando homologa víctima y sistema de dominio o totalidad irracional a verdad y no-verdad. Es decir, en el apartado anterior decía que Marx tenía como un eje de su labor la crítica a la enajenación u objetivación de las víctimas y en este momento, cuando él postula esta idea, me pregunto: ¿acaso no hace lo mismo al decir que la “verdad” (y “validez”) de la víctima pone en cuestión la “no-verdad” del sistema vigente (p. 332)? Parece un analítico poco ortodoxo, pero un analítico al fin y al cabo.
Otro gran problema: me parece que no ha leído, o leído muy mal a Spinoza. Cuando (en p.337) cita a Adorno y Horkheimer y explica que el conatus spinozista es el Ser no puede sino pensar: “Pero cómo puede hacer una tal afirmación tan falta de sentido” (con unas palabras más groseras lo pensé, pero no vale la pena escribirlas). Si hay algo que NO hay en Spinoza es Ser, ya que el Ser, en la tradición de pensamiento occidental, es trascendental, es abstracto, está más allá del mundo de la materia (y a Spinoza querían matarlo por su fuerte crítica a ese ser, por el materialismo que propugnaba, y que influenció bastante a Marx). ¿Ser en Spinoza? Esta es una idea falta de sentido y por tanto tengo mucho problema con tal postura.
En fin, estaba pensando que podríamos leer la Ethica de Spinoza en algún momento y reunirnos para comentarla, ya que nos sería muy útil para concretar algunos temas y tener más clara la diferencia entre una moral y una ética, además de ver cómo funciona un esquema materialista y no trascendental y universalizante. Podríamos discutirlo. Por lo demás, estoy de acuerdo con el “hilo rojo” de la lectura y su posición respecto de la Escuela de Frankfurt.
Rolando.
No entiendo a qué te referís con eso de de "criticar “lo positivo” del poder en tanto positivo"
ResponderEliminarMe parece que la crítica tiene que ver con el señalamiento de la falta y en este sentido la falta es algo negativo aunque se lo disfrace de positivo.
Por otro lado cuando decís que Dussel cae en la objetivación de la víctima al homologar víctima y sistema de dominio o totalidad irracional a verdad y no-verdad no me queda claro a qué te referís.
Hay algunos puntosso de la discusion que creo tendremos que aclarar en nuestros encuentros...sin dua, y si tengo mucho interes enq ue podamos trabajar a Espinoza. Hay un tratamiento de Foucault de parte de Dussell, pero viene mas adelante.En todo caso, un asunto no mencionado, para meter en nuestra agenda, contemplado en esta seccion es el de los "sujetos sociales" que en hterminos parxicos, serian o no los "sostenes" de propuestas radicales, liberadoras. este es un tema que cruzo a la escuela de frankfurt y sus aliados: no es lo mismo la posicion de walter benjamin que la de adorno o horkheimer, por ejemplo. Para Marx, esta claro, se trata del "proletariado", y hay agunas planteamientos que rescata Dussell que asombran por lo pertinentes, la referencia a los excluidos y marginales, por ejemplo, aqui viene el asunto si podemos identificar una psicologia de la liberacion ¿cuales son sus sujetos sociales? ¿donde se sostiene?
ResponderEliminarSPinoza
ResponderEliminardisculpen pero es un lio la maquina en que escribo