jueves, 4 de marzo de 2010

Acción e ideología. Capítulo cuatro.

Capítulo cuarto: Los procesos de socialiazación.
Este es, como la totalidad de la lectura que he hecho de Martín-Baró, un capítulo fascinante. Martín-Baró es un autor sumamente sutil y las críticas que lanza tienen aún una gran vigencia; lástima que no sean más leídas y difundidas, pues hay muchos errores que podrían enmendarse con una visión como la del autor. En cuanto al texto:
Empieza con un apartado llamado socialización en donde discute esa cuestión de qué sea la identidad personal y cómo ello se comprende, en principio, con la idea de la socialización. Discutirá cómo este concepto es entendido de diversa manera por sociólogos y psicólogos: para los primeros, se trata de estudiar los procesos mediante los cuales una sociedad logra transmitir y reproducir ciertos valores para la continuidad del sistema; mientras que, para los segundos, se trata de estudiar los procesos por los cuales los individuos logran adquirir habilidades para adaptarse y progresar en una sociedad (esquemas conformistas).
Luego el autor propone su definición: "... aquellos procesos psicosociales en lo que el individuo se desarrolla históricamente como persona y como miembro de una sociedad." (Martíb-Baró, 115) Luego afirmará que tal definición conlleva 3 afirmaciones esenciales: 1) la socialización es un proceso de desarrollo histórico, 2) es un proceso de desarrollo de la identidad personal y 3) proceso de desarrollo de la identidad social. Este es un esquema sumamente interesante: se rompe con la dicotomía entre naturaleza y medio, herencia y ambiente, ya que se propone la cuestión histórica, la que, en pocas palabras, significa adecuar a las circunstancias concretas y particulares, tanto de los individuos, como de las sociadades, las interacciones sociales que se dan. De esto entonces puede deducir que "... la identidad es primero y sobre todo una pertenencia objetiva..." (Martín-Baró, 117). Pero claro que, a esta pertenencia objetiva corresponde una incorporación subjetiva del mundo (Estas ideas, por cierto, se pueden encontrar en el texto de Ignacio Ellacuría, cuando habla de la cuestión de los sujetos, realmente sería muy interesante tratar de trabajar estos vínculos). Y para el estudio de la socialización propone entonces 2 elementos: adquisición de unos determinados esquemas cognoscitivos y la incorporación de un marco valorativo de referencia: esto es, no se entiende la cuestión del proceso de la socialización sin un contexto (los marcos de referencia). Y dirá que siempre estamos haciendo evaluaciones se nuestros entornos, con base en parámetros valorativos y que en estos procesos se encuentra el conocimiento humano, tal como se da en la realidad. Claro que, lejos de hacer abstracciones y formalismos innecesarios (como en Dussel) nos dirá que la socialización no supone procesos independientes entre sí, sino que son formas concretas en que puede estudiarse el proceso global y complejo de la socialización.
Posteriormente se centrará en algunos procesos de socialización, desde diversos focos de atención, los cuales han sido objetos de estudio de varios autores y estudiosos del tema de la socialización (y particularmente desde la psicología). Los temas que estudiará son: adquisición de la identidad personal, la socialización lingüística, la socialización moral (que es el apartado más extenso) y la socialización sexual. En cada uno de estos apartados hará lúcidas y muy sutiles críticas a las maneras en que generalmente se han enfocado estas cuestiones desde las ciencias sociales (y como ya se ha planteado, especialmente desde la psicología, y más en particular desde la psicología social).
En cuanto a la adquisición de la identidad personal, nos propone 4 características: 1) está referida a un mundo, 2) se afirma en la relación interpersonal, 3) es relativamente estable y 4) es producto tanto de la sociedad como de la acción del propio individuo. Hará bastantes críticas y comentarios geniales, pero me centraré en 2 ideas que desarrolla. Nos aclarará que la percepción que alguien puede tener de sí mismo (aunque no sólo ese tipo de percepciones) no son una simple captación sensorial, sino que es, de por sí, conocimiento interpretativo y valorativo. Esto es muy similar a algunas de las propuestas de la fenomenología, dicho sea de paso. La otra idea que quiero rescatar es una advertencia que nos lanza: al decir que no hay que confundir el "yo" con una visión individualista del sujeto, pues ello puede conducir al error de pensar comprender al yo con independencia del contexto social (y esta es una manera materialista y razonable de plantear la cuestión, en oposición a las categorías usadas por Dussel).
En cuanto a la socialización lingüística empezará comentando los casos de los "niños-lobos", además de los estudios que intentaban enseñar a hablar a algunos primates superiores y el interés que desataron en la psicología, específicamente en cuanto a los procesos del lenguaje. Luego, el aporte, propone que para la psicología social lo que interesa es estudiarlo en cuanto comportamiento social y en cuanto remite a las raíces sociales. Dice que el psicólogo social, por tanto, se pregunta "... en qué medida la sociedad configura la personalidad y las acciones de sus miembros a través del lenguaje, condicionando su desarrollo intelectual y determinando la estructuración de su mundo" (Martín-Baró, 133). También elaborará una serie de críticas y de síntesis de varios autores, como Vygotsky, relacionados con las teorizaciones entorno al lenguaje. En síntesis, el lenguaje es elemento configurador del mundo, de la realidad y uno de los principales vínculos o mediadores de las relaciones sociales.
Pasará después a la socialización moral, de cómo el bien y el mal y los esquemas valorativos son contextualizados para cada sociedad y en determinado momento histórico (contrasten con la moral universal que nos planteaba Dussel). Analizará algunos esquemas o teorías con respecto al tema de la moral, entre ellos el psicoanálisis, las teorías del aprendizaje, el enfoque cognoscitivo (Piaget y Kohlberg). Además de estudiar esquemas en que en teoría se transmite la moralidad: disciplina paterna, imitación de modelos y desequilibrio cognoscitivo. Nos dirá Martín-Baró que, desde la psicología social, interesa cómo y en qué medida la moral llega a ser parte de la persona, cómo opera la misma como control de los comportamientos, en qué medida actúa la persona de manera autónoma, cómo se conecta con factores sociales no individuales y por la coherencia entre el decir y el actuar morales; y todo esto lo plantea desde una postura crítica, por ejemplo al hacer notar que los valores están enlazados a mecanismos de poder y a un grupo social dominante (y propondría que podríamos empezar a leer Spinoza para vincularlo a estos temas, los cuales no dejan de ser interesantísimos).
Finalmente, pasa a considerar lo relativo a la socialización sexual. Emepezará cuaestionando la idea de sexo, con la categoría de género (lo cual es muy interesante, pues ya en este periodo su pensamiento tiende a una visión "radical", tomando en cuenta que era jesuita, acerca de la sexualidad) y cuestionar entonces la cuestión de los roles de género, dándole un "rostro" con una investigación que había realizado respecto al machismo y al hembrismo en San Salvador y de cómo esto propicia procesos de discriminación social, respecto a las mujeres. Al final analizará algunos mitos respecto a las mujeres: el mito de la esposa amante, la madre santa y el eterno femenino, que son formas de subyugar, ideológicamente, a las mujeres.

1 comentario:

  1. necesito ayuda con una tarea sobre él. ¿es posible que me puedas ayudar?

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