Al igual que como con los otros fenómenos sociales, Martín-Baró, nos dirá que las acciones prosociales, cooperación, solidaridad y altruismo, han sido abordadas desde la psicología social vigente desde una cosmovisión individualista propia del sistema capitalista dentro del cual se formulan, sin cuestionarlo.
En general esto modelos postulan que el ser humano lo que busca con estas conductas prosociales es su máximo beneficio, cuando en la realidad este beneficio corresponde a los grupos en el poder. Este es un supuesto hedonista y egoísta que estos enfoques mantienen como natural. Al respecto, nos dirá Baró que pretender reducir el altruismo, la solidaridad o el sacrificio a una forma de individualismo o a un solapado hedonismo es un enmascaramiento ideológico que niega la historia del ser humano en su socialidad.
También denuncia el reduccionismo de estos enfoques, donde todo lo refiere al propio actor, obviando lo macrosocial.
En general se abocan a describir, determinar variables involucradas, pero no se meten con el sentido, ni la dinámica que asumen estas acciones, lo cual requeriría un abordaje histórico, donde se evidencien las condiciones en que se dan.
Por otro lado si se entiende la acción prosocial como aquella que busca el beneficio de otras personas, lo que es beneficioso para unos puede ser prejudicial para otros, de ahí la crítica a los abordajes explicativos de la accione prosociales que no toman en cuenta las contradicciones en una sociedad, y el desarrollo histórico-social en contextos específicos en que se dan.
Así, por ejemplo, indica Baró, la denominación de antisocial por lo general se aplica a los actos que perjudican o no benefician al sistema establecido.
Nos dirá que “… los tipos de acción prosocial deben definirse en relación al grupo o sociedad en que se produce, ya que su sentido sólo puede captarse adecuadamente frente a esa realidad” (pág. 318)
En cuanto a los tipos de acción prosocial que aborda el autor deseo resaltar que si bien en la cooperación se privilegia el bien común sobre el individual, en la realidad la manipulación de la información que se hace desde el poder establecido oculta el verdadero sentido de llamados a cooperar a favor de tal o cual causa. La estimulación de la cooperación en función de enemigos comunes minimiza las diferencias y conflictos dentro de la sociedad y ayuda a crear un sentido recohesión que oculta y contiene estos conflictos.
Esta sería una cooperación forzosa donde no hay respeto por el otro y el poder es desigual y la comunicación no es ni fluida, ni rica, es unilateral y engañosa.
Por otro lado el señalamiento de Baró de que las sociedades que estimulan la cooperación logran un progreso mayor y más rápido que las sociedades que estimulan el individualismo competitivo, habría que analizarlo a la luz de otro sentido de progreso y no del que se maneja desde las sociedades capitalistas.
En cuanto a la solidaridad me parece muy acertada la dimensión que le da el autor en cuanto a reflejo de las injusticias dentro de una sociedad
Por otro lado en su critica a los modelos considero importante resaltar su señalamiento sobre la pretendida tendencia al equilibrio que postula el modelo de la equidad, el cual no toma en cuenta que la gente por lo general hace lecturas y justificaciones de las acciones, donde lo equitativo es lo que le traiga más ventaja. Nos dirá que una adecuada lectura de este fenómeno de justificación debe vincularse al contexto social que propicia estas actitudes individualistas, ya que, como lo indica criticando el modelo de motivación de justicia, el sentido de justicia no es algo intrínseco del ser humano y hay que relaciona con el sentido histórico social de la construcción de los criterios de justicia.
Así, por ejemplo, refiriéndose al altruismo, dice que dependiendo de la sociedad y sus fundamentos estructurales el altruismo se potencia o se inhibe, como en EUA donde ayudar en accidentes o situaciones similares puede conllevar a demandas muy onerosas.
El problema que señala en estos dos enfoques es que niegan los conflictos y naturaliza las desigualdades e injusticias y al institucionalizar la solidaridad y el altruismo como caridad e ilegalizar prácticas prosociales fuera de sus intereses, perpetúan el poder de la clase dominante
Nos dirá el autor que cuando se institucionaliza la responsabilidad social y se la deja en manos de especialistas, se le quita a la persona control sobre su propia vida, se privilegian los intereses de los sectores dominantes y se cuartan los otros procesos de solidaridad que no satisfagan o representen un peligro a los intereses del sector dominante. Se burocratiza la responsabilidad, la cual se termina diluyendo en las estructuras institucionales.
Si no nos responsabilizamos asumimos una cosmovisión individualista donde nos vemos y sentimos al margen de los problemas de nuestra comunidad y sociedad.
domingo, 7 de marzo de 2010
Acción e ideología - Martín-Baró. Capítulo VI : Las actitudes: su concepto y su valor
Martín-Baró nos señala que para que se produzcan cambios significativos primeo tienen que cambiar las actitudes de la personas, lo cual implica un cambio en las opiniones.
También no indica que es una estructura hipotética que se verifican a través de sus manifestaciones.
Hay varias teorías sobre el cambio de actitud:
Enfoque de la comunicación-aprendizaje. Desde este enfoque se plantea que las actitudes son aprendidas socialmente y que los procesos de información, que influyen en las opiniones, son claves para el cambio de actitudes.
Nuevamente Baró le critica a este enfoque su falta de sentido histórico y su imprecisión conceptual de lo que es un refuerzo. Dice que le concede mucha importancia al aspecto cognoscitivo al considerar la opinión como aspecto fundamental de la actitud pero no está claro de qué forma o por qué razón el cambio de opinión lleva a un cambio de actitud.
Otro punto no claro es la relación entre comprensión del argumento y convencimiento. Muchas veces aunque no se pude rebatir las argumentaciones no se deja el propio punto de vista. El problema es que parte de un punto de vista racionalista del ser humano y presupone que la lógica formal es la que opera olvidando el afecto y los intereses personales y de grupo.
Sin embargo, aunque este modelo, como indica Martín-Baró, tiene una serie de huecos, el peso de las fuentes de información es algo que claramente se ha utilizado y utiliza el poder establecido para influir en las opiniones de las personas y hacer que estas asuman actitudes que les convienen, como la actitudes pasivas y de poca o ninguna responsabilidad social. Por algo es que existe una tendencia cada vez mayor a controlar los medios de comunicación creando oligopolios mediáticos.
Sobre el enfoque funcional nos dirá que aunque es valioso el aporte sobre el valor instrumental de las actitudes, el supuesto de utilidad que sostiene implica en el fondo una explicación científica que no cuestiona el sistema establecido y obvia que muchas veces las actitudes que el grupo exige o trasmite no le son útiles a la persona o grupo al que pertenece, ya que estas pueden suponer una alienación y la utilidad seria para el grupo dominante.
El enfoque de la consistencia, por su lado plantea que el cambio de actitud se da para mantener la coherencia interna de la persona. Martín-Baró le critica a este enfoque que ve el cambio de actitud como un proceso homeostático que presupone la búsqueda de un estado de balance, sin embargo, en la vida cotidiana vemos que las personas mantienen grades dosis de irracionalidad. Nos dirá que las actitudes son un producto ideológico y que muchas veces la persona cambia de actitud o sus presupuestos cognitivos para justificar una acción yo hecha, además, como producto ideológico estas por lo general sirven a los intereses de la clase dominante.
En cuanto a los componentes de las actitudes es importante lo que nos indica Baró es que más que preocuparse por el número de elementos de una actitud, lo relevante es su carácter y significación psicológica y social ya que como estructura cognitivo-emocional, canaliza la significación y comportamiento hacia los objetos de las personas en una dimensión ideológica por lo que las actitudes más importantes, a fin de cuentas lo que reflejan es la ideología social dominante y canalizan y materializan sus intereses, aún a costa de los propios del grupo.
Así , el problema de estos modelos explicativos es su tendencia al reduccionismo y generalización que dejan de lado el carácter histórico y significado social de las actitudes, lo cual puede serle muy conveniente al orden establecido.
Nos dirá Baró, que lo fundamental para comprender las actitudes es dilucidar las relaciones de sentido, su ubicación histórica y social específica (estructuras de poder y organización).
También no indica que es una estructura hipotética que se verifican a través de sus manifestaciones.
Hay varias teorías sobre el cambio de actitud:
Enfoque de la comunicación-aprendizaje. Desde este enfoque se plantea que las actitudes son aprendidas socialmente y que los procesos de información, que influyen en las opiniones, son claves para el cambio de actitudes.
Nuevamente Baró le critica a este enfoque su falta de sentido histórico y su imprecisión conceptual de lo que es un refuerzo. Dice que le concede mucha importancia al aspecto cognoscitivo al considerar la opinión como aspecto fundamental de la actitud pero no está claro de qué forma o por qué razón el cambio de opinión lleva a un cambio de actitud.
Otro punto no claro es la relación entre comprensión del argumento y convencimiento. Muchas veces aunque no se pude rebatir las argumentaciones no se deja el propio punto de vista. El problema es que parte de un punto de vista racionalista del ser humano y presupone que la lógica formal es la que opera olvidando el afecto y los intereses personales y de grupo.
Sin embargo, aunque este modelo, como indica Martín-Baró, tiene una serie de huecos, el peso de las fuentes de información es algo que claramente se ha utilizado y utiliza el poder establecido para influir en las opiniones de las personas y hacer que estas asuman actitudes que les convienen, como la actitudes pasivas y de poca o ninguna responsabilidad social. Por algo es que existe una tendencia cada vez mayor a controlar los medios de comunicación creando oligopolios mediáticos.
Sobre el enfoque funcional nos dirá que aunque es valioso el aporte sobre el valor instrumental de las actitudes, el supuesto de utilidad que sostiene implica en el fondo una explicación científica que no cuestiona el sistema establecido y obvia que muchas veces las actitudes que el grupo exige o trasmite no le son útiles a la persona o grupo al que pertenece, ya que estas pueden suponer una alienación y la utilidad seria para el grupo dominante.
El enfoque de la consistencia, por su lado plantea que el cambio de actitud se da para mantener la coherencia interna de la persona. Martín-Baró le critica a este enfoque que ve el cambio de actitud como un proceso homeostático que presupone la búsqueda de un estado de balance, sin embargo, en la vida cotidiana vemos que las personas mantienen grades dosis de irracionalidad. Nos dirá que las actitudes son un producto ideológico y que muchas veces la persona cambia de actitud o sus presupuestos cognitivos para justificar una acción yo hecha, además, como producto ideológico estas por lo general sirven a los intereses de la clase dominante.
En cuanto a los componentes de las actitudes es importante lo que nos indica Baró es que más que preocuparse por el número de elementos de una actitud, lo relevante es su carácter y significación psicológica y social ya que como estructura cognitivo-emocional, canaliza la significación y comportamiento hacia los objetos de las personas en una dimensión ideológica por lo que las actitudes más importantes, a fin de cuentas lo que reflejan es la ideología social dominante y canalizan y materializan sus intereses, aún a costa de los propios del grupo.
Así , el problema de estos modelos explicativos es su tendencia al reduccionismo y generalización que dejan de lado el carácter histórico y significado social de las actitudes, lo cual puede serle muy conveniente al orden establecido.
Nos dirá Baró, que lo fundamental para comprender las actitudes es dilucidar las relaciones de sentido, su ubicación histórica y social específica (estructuras de poder y organización).
jueves, 4 de marzo de 2010
Acción e ideología. Capítulo cuatro.
Capítulo cuarto: Los procesos de socialiazación.
Este es, como la totalidad de la lectura que he hecho de Martín-Baró, un capítulo fascinante. Martín-Baró es un autor sumamente sutil y las críticas que lanza tienen aún una gran vigencia; lástima que no sean más leídas y difundidas, pues hay muchos errores que podrían enmendarse con una visión como la del autor. En cuanto al texto:
Empieza con un apartado llamado socialización en donde discute esa cuestión de qué sea la identidad personal y cómo ello se comprende, en principio, con la idea de la socialización. Discutirá cómo este concepto es entendido de diversa manera por sociólogos y psicólogos: para los primeros, se trata de estudiar los procesos mediante los cuales una sociedad logra transmitir y reproducir ciertos valores para la continuidad del sistema; mientras que, para los segundos, se trata de estudiar los procesos por los cuales los individuos logran adquirir habilidades para adaptarse y progresar en una sociedad (esquemas conformistas).
Luego el autor propone su definición: "... aquellos procesos psicosociales en lo que el individuo se desarrolla históricamente como persona y como miembro de una sociedad." (Martíb-Baró, 115) Luego afirmará que tal definición conlleva 3 afirmaciones esenciales: 1) la socialización es un proceso de desarrollo histórico, 2) es un proceso de desarrollo de la identidad personal y 3) proceso de desarrollo de la identidad social. Este es un esquema sumamente interesante: se rompe con la dicotomía entre naturaleza y medio, herencia y ambiente, ya que se propone la cuestión histórica, la que, en pocas palabras, significa adecuar a las circunstancias concretas y particulares, tanto de los individuos, como de las sociadades, las interacciones sociales que se dan. De esto entonces puede deducir que "... la identidad es primero y sobre todo una pertenencia objetiva..." (Martín-Baró, 117). Pero claro que, a esta pertenencia objetiva corresponde una incorporación subjetiva del mundo (Estas ideas, por cierto, se pueden encontrar en el texto de Ignacio Ellacuría, cuando habla de la cuestión de los sujetos, realmente sería muy interesante tratar de trabajar estos vínculos). Y para el estudio de la socialización propone entonces 2 elementos: adquisición de unos determinados esquemas cognoscitivos y la incorporación de un marco valorativo de referencia: esto es, no se entiende la cuestión del proceso de la socialización sin un contexto (los marcos de referencia). Y dirá que siempre estamos haciendo evaluaciones se nuestros entornos, con base en parámetros valorativos y que en estos procesos se encuentra el conocimiento humano, tal como se da en la realidad. Claro que, lejos de hacer abstracciones y formalismos innecesarios (como en Dussel) nos dirá que la socialización no supone procesos independientes entre sí, sino que son formas concretas en que puede estudiarse el proceso global y complejo de la socialización.
Posteriormente se centrará en algunos procesos de socialización, desde diversos focos de atención, los cuales han sido objetos de estudio de varios autores y estudiosos del tema de la socialización (y particularmente desde la psicología). Los temas que estudiará son: adquisición de la identidad personal, la socialización lingüística, la socialización moral (que es el apartado más extenso) y la socialización sexual. En cada uno de estos apartados hará lúcidas y muy sutiles críticas a las maneras en que generalmente se han enfocado estas cuestiones desde las ciencias sociales (y como ya se ha planteado, especialmente desde la psicología, y más en particular desde la psicología social).
En cuanto a la adquisición de la identidad personal, nos propone 4 características: 1) está referida a un mundo, 2) se afirma en la relación interpersonal, 3) es relativamente estable y 4) es producto tanto de la sociedad como de la acción del propio individuo. Hará bastantes críticas y comentarios geniales, pero me centraré en 2 ideas que desarrolla. Nos aclarará que la percepción que alguien puede tener de sí mismo (aunque no sólo ese tipo de percepciones) no son una simple captación sensorial, sino que es, de por sí, conocimiento interpretativo y valorativo. Esto es muy similar a algunas de las propuestas de la fenomenología, dicho sea de paso. La otra idea que quiero rescatar es una advertencia que nos lanza: al decir que no hay que confundir el "yo" con una visión individualista del sujeto, pues ello puede conducir al error de pensar comprender al yo con independencia del contexto social (y esta es una manera materialista y razonable de plantear la cuestión, en oposición a las categorías usadas por Dussel).
En cuanto a la socialización lingüística empezará comentando los casos de los "niños-lobos", además de los estudios que intentaban enseñar a hablar a algunos primates superiores y el interés que desataron en la psicología, específicamente en cuanto a los procesos del lenguaje. Luego, el aporte, propone que para la psicología social lo que interesa es estudiarlo en cuanto comportamiento social y en cuanto remite a las raíces sociales. Dice que el psicólogo social, por tanto, se pregunta "... en qué medida la sociedad configura la personalidad y las acciones de sus miembros a través del lenguaje, condicionando su desarrollo intelectual y determinando la estructuración de su mundo" (Martín-Baró, 133). También elaborará una serie de críticas y de síntesis de varios autores, como Vygotsky, relacionados con las teorizaciones entorno al lenguaje. En síntesis, el lenguaje es elemento configurador del mundo, de la realidad y uno de los principales vínculos o mediadores de las relaciones sociales.
Pasará después a la socialización moral, de cómo el bien y el mal y los esquemas valorativos son contextualizados para cada sociedad y en determinado momento histórico (contrasten con la moral universal que nos planteaba Dussel). Analizará algunos esquemas o teorías con respecto al tema de la moral, entre ellos el psicoanálisis, las teorías del aprendizaje, el enfoque cognoscitivo (Piaget y Kohlberg). Además de estudiar esquemas en que en teoría se transmite la moralidad: disciplina paterna, imitación de modelos y desequilibrio cognoscitivo. Nos dirá Martín-Baró que, desde la psicología social, interesa cómo y en qué medida la moral llega a ser parte de la persona, cómo opera la misma como control de los comportamientos, en qué medida actúa la persona de manera autónoma, cómo se conecta con factores sociales no individuales y por la coherencia entre el decir y el actuar morales; y todo esto lo plantea desde una postura crítica, por ejemplo al hacer notar que los valores están enlazados a mecanismos de poder y a un grupo social dominante (y propondría que podríamos empezar a leer Spinoza para vincularlo a estos temas, los cuales no dejan de ser interesantísimos).
Finalmente, pasa a considerar lo relativo a la socialización sexual. Emepezará cuaestionando la idea de sexo, con la categoría de género (lo cual es muy interesante, pues ya en este periodo su pensamiento tiende a una visión "radical", tomando en cuenta que era jesuita, acerca de la sexualidad) y cuestionar entonces la cuestión de los roles de género, dándole un "rostro" con una investigación que había realizado respecto al machismo y al hembrismo en San Salvador y de cómo esto propicia procesos de discriminación social, respecto a las mujeres. Al final analizará algunos mitos respecto a las mujeres: el mito de la esposa amante, la madre santa y el eterno femenino, que son formas de subyugar, ideológicamente, a las mujeres.
Este es, como la totalidad de la lectura que he hecho de Martín-Baró, un capítulo fascinante. Martín-Baró es un autor sumamente sutil y las críticas que lanza tienen aún una gran vigencia; lástima que no sean más leídas y difundidas, pues hay muchos errores que podrían enmendarse con una visión como la del autor. En cuanto al texto:
Empieza con un apartado llamado socialización en donde discute esa cuestión de qué sea la identidad personal y cómo ello se comprende, en principio, con la idea de la socialización. Discutirá cómo este concepto es entendido de diversa manera por sociólogos y psicólogos: para los primeros, se trata de estudiar los procesos mediante los cuales una sociedad logra transmitir y reproducir ciertos valores para la continuidad del sistema; mientras que, para los segundos, se trata de estudiar los procesos por los cuales los individuos logran adquirir habilidades para adaptarse y progresar en una sociedad (esquemas conformistas).
Luego el autor propone su definición: "... aquellos procesos psicosociales en lo que el individuo se desarrolla históricamente como persona y como miembro de una sociedad." (Martíb-Baró, 115) Luego afirmará que tal definición conlleva 3 afirmaciones esenciales: 1) la socialización es un proceso de desarrollo histórico, 2) es un proceso de desarrollo de la identidad personal y 3) proceso de desarrollo de la identidad social. Este es un esquema sumamente interesante: se rompe con la dicotomía entre naturaleza y medio, herencia y ambiente, ya que se propone la cuestión histórica, la que, en pocas palabras, significa adecuar a las circunstancias concretas y particulares, tanto de los individuos, como de las sociadades, las interacciones sociales que se dan. De esto entonces puede deducir que "... la identidad es primero y sobre todo una pertenencia objetiva..." (Martín-Baró, 117). Pero claro que, a esta pertenencia objetiva corresponde una incorporación subjetiva del mundo (Estas ideas, por cierto, se pueden encontrar en el texto de Ignacio Ellacuría, cuando habla de la cuestión de los sujetos, realmente sería muy interesante tratar de trabajar estos vínculos). Y para el estudio de la socialización propone entonces 2 elementos: adquisición de unos determinados esquemas cognoscitivos y la incorporación de un marco valorativo de referencia: esto es, no se entiende la cuestión del proceso de la socialización sin un contexto (los marcos de referencia). Y dirá que siempre estamos haciendo evaluaciones se nuestros entornos, con base en parámetros valorativos y que en estos procesos se encuentra el conocimiento humano, tal como se da en la realidad. Claro que, lejos de hacer abstracciones y formalismos innecesarios (como en Dussel) nos dirá que la socialización no supone procesos independientes entre sí, sino que son formas concretas en que puede estudiarse el proceso global y complejo de la socialización.
Posteriormente se centrará en algunos procesos de socialización, desde diversos focos de atención, los cuales han sido objetos de estudio de varios autores y estudiosos del tema de la socialización (y particularmente desde la psicología). Los temas que estudiará son: adquisición de la identidad personal, la socialización lingüística, la socialización moral (que es el apartado más extenso) y la socialización sexual. En cada uno de estos apartados hará lúcidas y muy sutiles críticas a las maneras en que generalmente se han enfocado estas cuestiones desde las ciencias sociales (y como ya se ha planteado, especialmente desde la psicología, y más en particular desde la psicología social).
En cuanto a la adquisición de la identidad personal, nos propone 4 características: 1) está referida a un mundo, 2) se afirma en la relación interpersonal, 3) es relativamente estable y 4) es producto tanto de la sociedad como de la acción del propio individuo. Hará bastantes críticas y comentarios geniales, pero me centraré en 2 ideas que desarrolla. Nos aclarará que la percepción que alguien puede tener de sí mismo (aunque no sólo ese tipo de percepciones) no son una simple captación sensorial, sino que es, de por sí, conocimiento interpretativo y valorativo. Esto es muy similar a algunas de las propuestas de la fenomenología, dicho sea de paso. La otra idea que quiero rescatar es una advertencia que nos lanza: al decir que no hay que confundir el "yo" con una visión individualista del sujeto, pues ello puede conducir al error de pensar comprender al yo con independencia del contexto social (y esta es una manera materialista y razonable de plantear la cuestión, en oposición a las categorías usadas por Dussel).
En cuanto a la socialización lingüística empezará comentando los casos de los "niños-lobos", además de los estudios que intentaban enseñar a hablar a algunos primates superiores y el interés que desataron en la psicología, específicamente en cuanto a los procesos del lenguaje. Luego, el aporte, propone que para la psicología social lo que interesa es estudiarlo en cuanto comportamiento social y en cuanto remite a las raíces sociales. Dice que el psicólogo social, por tanto, se pregunta "... en qué medida la sociedad configura la personalidad y las acciones de sus miembros a través del lenguaje, condicionando su desarrollo intelectual y determinando la estructuración de su mundo" (Martín-Baró, 133). También elaborará una serie de críticas y de síntesis de varios autores, como Vygotsky, relacionados con las teorizaciones entorno al lenguaje. En síntesis, el lenguaje es elemento configurador del mundo, de la realidad y uno de los principales vínculos o mediadores de las relaciones sociales.
Pasará después a la socialización moral, de cómo el bien y el mal y los esquemas valorativos son contextualizados para cada sociedad y en determinado momento histórico (contrasten con la moral universal que nos planteaba Dussel). Analizará algunos esquemas o teorías con respecto al tema de la moral, entre ellos el psicoanálisis, las teorías del aprendizaje, el enfoque cognoscitivo (Piaget y Kohlberg). Además de estudiar esquemas en que en teoría se transmite la moralidad: disciplina paterna, imitación de modelos y desequilibrio cognoscitivo. Nos dirá Martín-Baró que, desde la psicología social, interesa cómo y en qué medida la moral llega a ser parte de la persona, cómo opera la misma como control de los comportamientos, en qué medida actúa la persona de manera autónoma, cómo se conecta con factores sociales no individuales y por la coherencia entre el decir y el actuar morales; y todo esto lo plantea desde una postura crítica, por ejemplo al hacer notar que los valores están enlazados a mecanismos de poder y a un grupo social dominante (y propondría que podríamos empezar a leer Spinoza para vincularlo a estos temas, los cuales no dejan de ser interesantísimos).
Finalmente, pasa a considerar lo relativo a la socialización sexual. Emepezará cuaestionando la idea de sexo, con la categoría de género (lo cual es muy interesante, pues ya en este periodo su pensamiento tiende a una visión "radical", tomando en cuenta que era jesuita, acerca de la sexualidad) y cuestionar entonces la cuestión de los roles de género, dándole un "rostro" con una investigación que había realizado respecto al machismo y al hembrismo en San Salvador y de cómo esto propicia procesos de discriminación social, respecto a las mujeres. Al final analizará algunos mitos respecto a las mujeres: el mito de la esposa amante, la madre santa y el eterno femenino, que son formas de subyugar, ideológicamente, a las mujeres.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Resumen Cap 5 Ética de Liberación Dussel (Michael)
Con el fin de ir cerrar el análisis correspondiente al texto de Dussel de ética de la liberación, corresponde dar una mirada básica sobre el proceso correspondiente al capítulo 5. Para esto, rescataré una resumen de las diferentes discuciones y conceptos que se dieron alrededor del capítulo. Dussel rescata en este apartado la utilidad de la crítica a la ética del discurso, y lo valioso del principio de producción y reproducción de la vida; así como la necesidad de la participación democrática de las llamadas "víctimas". La discusión del grupo giró en torno al "vanguardismo" que pretende rescatar Dussel, explícita o implícitamente, en el que los esquemas en búsqueda de un proceso de liberación vengan de "arriba hacia abajo".
Por otra parte, se rescató en la discusión la importancia de devolver la palabra al excluído, y en cómo se debe ir en busca de la "verdad histórica" perteneciente a la llamada comunidad de las víctimas, asumiendo y desarrollando una llamada conciencia ético-crítica. Acá se resaltó de nuevo la discusión en torno al concepto de "víctimas", por su carácter victimizante y de etiqueta de las personas en situación de exclusión o de miseria. Acá el aporte de Rolando sobre las posturas teóricas de Spinoza sobre los sistemas de exclusión que "potencian o despotencian" a los sujetos aportó posibilidades conceptuales más amplias para referirse a los grupos humanos en desventaja.
Criticamos también duramente la forma academicista y enciclopédica de escribir del autor, y de su eurocentrismo. De su también escaso materialismo y de poseer una tendencia al idealismo y al reformismo. Sin embargo, se rescata su visión al importante aporte de Freire y de su construcción del sujeto histórico por medio de una educación liberadora. Sin embargo, quedó al parecer debiendo en cuanto a su referencia a Foucault, por su poco precisa revisión de los conceptos básicos de análisis de este último autor, en cuanto a sus escritos sobre los excluídos de la sociedad y las relaciones de poder. Entre los aspectos positivos de Dussel, su crítica a Freud y por ende al psicoanálisis por dejar de lado necesidades más básicas y materiales también como el "hambre" y aportar sus teorías en torno a la sexualidad únicamente. Obviamente este posible "pansexualismo" ha sido señalado en el pasado en numerosas ocasiones.
Por último, el grupo trajo a colación el concepto de Spinoza de esperanza y de miedo, en el que se resalta la razón sobre la esperanza "ideal" como una forma más real y concreta de alcanzar objetivos de liberación, en respuesta al concepto de esperanza y de utopía de Dussel. Asímismo, se crtitica de Dussel su exposición de bases teológicas (judías) que no se apegan a una búsqueda de satisfacción de las necesidades materiales reales. Sin embargo, Dussel al menos plantea la importancia de articular la validez y la conciencia ético-crítica de las "víctimas" y del intelectual interpelado por estos grupos afectados. Y es en este punto que me parece escencial hacer énfasis para que este trabajo pueda ir más allá de la teoría, sino que deje sentadas las bases de un futuro "articulado" teoría-práctica y profesional-pueblo, con el fin claro está, de lograr mejores resultados del "despertar" de la conciencia crítica desde una Psicología de la Liberación.
viernes, 26 de febrero de 2010
Cap 3. Estructuras sociales y su impacto psicológico (Acción e Ideología)
En este apartado, Martín Baró (IMB) nos da una serie de ideas de cómo se determinan las estructuras sociales más importantes por su influencia en los procesos psíquicos. Y para esto se pregunta sobre las diferentes unidades de análisis utilizadas por Psicología Social (PS) la para definir dichas estructuras, usendo el ejemplo del machismo para definirlo. Nos dice que se puede entender a la luz de a)Relaciones primarias: son los vínculos humanos que se producen al interior de los grupos primarios (familia, entorno inmediato afectivo) y que poseen un carácter determinate en la formación de la personalidad. La unidad de análisis más utilizada para este tipo de relaciones sería la de la "interacción", seguida de la de "rasgo de personalidad"(utilizada por Freud). b)Relaciones funcionales: se refieren más que todo al orden en que las personas se diferencian laboralmente, determinada por la especialización. Muestran vínculos determinados por la "función" que el individuo desempeña en la sociedad (como profesionales, o campesinos). Así, las unidades de análisis pueden centrarse en la persona (actitudes), en la acción (roles) o en el conjunto de personas (normas).
c) Relaciones estructurales: De acuerdo a este tipo, el factor más importante de diferenciación social, es aquel que separa a quienes se apropian de los medios de producción de quienes no poseen más que su inteligencia y sus manos para conseguir subsistir. Aunque este concepto, nos aclara IMB, no debe entenderse solamente como algo estático, sino más bien a la luz de la historia de cada sociedad concreta. Así, la diferencia de clases es de tal profundidad que influye en todas las relaciones humanas. La PS analizará por tanto la "pertenecia de clase", y por lo tanto, no debe verse las diferentes ralaciones como excluyentes, sino que expresan diferentes niveles del proceso social. Según IMB, la clase social constituye el nivel de detrminación básico, aunque no el másinmediato. La familia sería el más inmediato, pero no el más fundamental. De hecho la familia suele concretar los principios y valores de una clase social.
Clase social y realidad psíquica: IMB plantea la siguiente pregunta reflejo de muchas investigaciones anteriores como él mismo lo dijo: ?El hecho de pertenecer a determinada clase social es determinate en la forma concreta en que se presentan las acciones y modos de pensar delas personas?. Para esto nos lleva por diferentes vertientes de esta relación entre clase y realidad psíquica, utilizando como gran referencia a Marx. De esta forma, nos advierte como la clase social se forma por una estructura de relación deteminada por el sistema de producción imperante y que aflora en esquemas culturales y formas de vida comunes. Para Marx, existirín 3 elementos que caracterizarían una clase social: a) El papel de los modos de producción, b) las clases existirín en cuanto se de una lucha entre las mismas y c) la realidad y la pertenencia de clase son hechos objetivos, y no dependerían en principio de la voluntad de las personas. Marx desarrolla conceptos importantes como el de "conciencia de clase", que son los conociemientos, afectos y acciones que expresan los intereses de la clase social a los que un individuo pertenece.
Continuando con esta idea, los efectos de las clases sociales en el psiquismo humano se pueden concebir en 3 maneras diferentes: 1- pueden influír como un elemento individual más como el sexo o la raza, 2- puede concebirse su efecto circunstancialmente, como si la clase fuera una variable más del medio y 3- como una variable estructural, según la cual la clase condicionaría todas las demás variables, determinando las relaciones entre todas ellas.
También se hace una revisión sobre el qué tienen que decir los psicóloos sobre la llamada "conciencia de clase". De esta forma, nos comenta IMB como algunos psicólogos examinan el impacto de la pertenencia a una clase a través de su reflejo en la conciencia. La metodología subjetiva consiste en preguntar a las personas sobre la existencia de clases y su vinculacón a ellas. Los resultados empíricos muestran que hay conciencia sobre las diferencias entre los grupos sociales, pero no hay coincidencia sobre esos grupos, y menos una conciencia de clase. Así la clase social puede influír en el psiquismo personal como una variable situacional, descrita mediante los indicadores sociales más significativos. El influjo se daría así a través de las condiciones objetivas de la existencia humana, tanto materiales como sociales. Dentro de estos análisi destaca la perspectiva dialéctica, que examina la configuración histórica de las personas en el contexto de la lucha de clases en cada momento histórico, lo que supone la determinación de circunstancias objetivas, la formación histórica de un estilo de vida y transmición de un marco de referencia.
Para concluir, quisiera comentar como IMB nos muestra el caso de El Salvador, y de la distribución de la riqueza como parte de este análisis. de acá rescato la siguiente frase: "Es evidente que la distribución de los bienes de una sociedad afecta las oportunidades de desarrollo que se abren a los miembros de los diversos grupos. Esto ha de afectar lo que sus miembros son y hacen. No se trata sólo de posibilidades subjetivas, sino de posibilidades objetivas de acción".
miércoles, 24 de febrero de 2010
Cap 2. La naturaleza social del ser humano -Acción e Ideología-
En este apartado, Ignacio Martín-Baró realiza una exposición clara y concisa sobre las posiciones en Psicología Social (y otras ramas como el psicoanálisis y el conductismo) del ser humano y su vínculo con lo social. De esta forma, y utilizando el "nunca desactualizado" ejemplo del terrorismo, nos plantea 3 enfoques fundamentales cuyas ideas principales vemos a continuación: a) El carácter social como dato biológico: Analiza la propuesta de Lorenz, y nos dice que este autor considera que los instintos constituyen coordinaciones hereditarias que forman el esqueleto de los diversos comportamientos. Dichos elementos instintivos son completados con elementos aprendidos, formándose la cadena del comportamiento visible. Para Lorenz, un acto terrorista respondería a un "instinto adecuado para la conservación de la especie", y el problema básico de esto sería que el ser humano desarrolla una alta capacidad agresiva por medio de las armas, y no así mecanismos para canalizar la agresión.
b) El carácter social como circunstancia externa: IMB nos expone lo que el conductismo tiene que decir al repecto. Acá entra en juego lo que llama "individualismo metodológico", posición desde la cuál una sociedad no es más que la suma de los individuaos que la conforman. La posición de Skinner, según la cual la conducata social no es diferente de la individual ilustra la posición conductista. Desde esta perspectiva, la sociedad no es más que la fuente de recursos necesarios para la satisfacción de los individuos. Lo social será el lugar de la estimulación o el refuerzo. Así, una conducta sería social cuando es estimulada por individuos de la misma especie.
C) El carácter social como construcción histórica: IMB nos explica como se han distinguido 3 visiones diferentes en Psicología Social, diferenciadas entre sí por el factor que cada una de ellas considera el más importante para el proceso de construcción histórica. De esta forma para el Psicoanálisis el carácter social sería visto como una construcción instintivo-interpersonal: El autor recurre a Freud, entre otros, para ilustrar. Para este último, todos los humanos compartimos las mismas pulsiones, y su desarrollo se realiza a través de una historia de relaciones interpersonales, cuyo paradigma lo constituye el triángulo familiar (padre-madre-hijo). Para el Psicoanálisis, lo social está regido por las tendencias pulsionales que se integran a la personalidad con el fin de que los individuos logren la satisfacción de sus necesidades.
El carácter social como construcción cultural -interpersonal: Según esta postura, la interacción representa la fuente de donde brotan nuevos significados y símbolos. Se le conoce como Interacción simbólica, por lo que lo social sería la necesaria pertenencia a un grupo determinado por una parte, y por la otra la incorporación del "otro generalizado", es decir, de las actitudes básicas de su propio medio. Por último, tenemos el carácter social como construcción grupal-interpersonal. Esta visión plantea que la individualidad de una persona es dada por lo biológico, pero la personalidad misma, la realidad humana como tal es formada históricamente, como encarnación de los influjos sociales qune influyen en la individualidad. Desde esta perspectiva, analizar el comportamiento consistirá en analizar las necesidades de los grupos no como un dato previo y universal, sino como una construcción histórica. La persona es portadora de la contradicciñon social fundamental que se para a la población en clases contrapuestas, ya que en cuanto persona pertenece a una clase. Así, el terrorimo por ejemplo, será analizado como un compljo problema social y político, y se remitiría a quién califica como terrorismo un acto determinado, y con cuál objetivo.
capitulo ocho Accion e ideologia
Una vez mas me disculpo, sigo en mexico, ahora en DF, enfrentando algunas complicaciones.
Me tocaba comentar, tambien, el capitulo ocho del libro accion e ideologia, que IMB dedica al tema de la violencia.
Con los años, sigo pensando que es de lo mejor que escribio IMB, sobre un tema que le preocupo siempre, y que trabajo con ahinco.
Lo que trata de hacer, ni mas ni menos, es ofrecer una vision historico-dialectica de la violencia con una propuesta de teoria general, lo que no es poca cosa si tomamos en cuenta que mucho de lo escrito sobre violencia en psicologia tiende a ser fragmentario.
Es solido lo que escribe, a mi juicio, aunque el apartado sobre las deiferentes teorias debe discutirse mucho mas. Donde veo el aporte mas claro es en su propuesta de analisis psicosocial de los ACTOS de violencia, y las consideraciones acerca de sus factores constitutivos: el acto en si, la "ecuacion personal", el contexto inmediato y el fondo ideologico. estos hacen imposible un abordaje descontextuado o fragmentario de los actos que se analice.
Por otro lado, creo que hay una gran fuerza, tambien, en sus consideraciones acerca del tema de la legitimacion de la violencia, lo que ubica la perspectiva directamente en el ambito defin ido como objeto de estudio de la psicologia social en el cap. 1.
Creo que las orientaciones generales de una teoria historico-social o historico-dialectica sobre la violencia son tambien utiles y hacen dificil tratar el tema en forma superficial o ingenua. A ver que les parecio a uds.................
Me tocaba comentar, tambien, el capitulo ocho del libro accion e ideologia, que IMB dedica al tema de la violencia.
Con los años, sigo pensando que es de lo mejor que escribio IMB, sobre un tema que le preocupo siempre, y que trabajo con ahinco.
Lo que trata de hacer, ni mas ni menos, es ofrecer una vision historico-dialectica de la violencia con una propuesta de teoria general, lo que no es poca cosa si tomamos en cuenta que mucho de lo escrito sobre violencia en psicologia tiende a ser fragmentario.
Es solido lo que escribe, a mi juicio, aunque el apartado sobre las deiferentes teorias debe discutirse mucho mas. Donde veo el aporte mas claro es en su propuesta de analisis psicosocial de los ACTOS de violencia, y las consideraciones acerca de sus factores constitutivos: el acto en si, la "ecuacion personal", el contexto inmediato y el fondo ideologico. estos hacen imposible un abordaje descontextuado o fragmentario de los actos que se analice.
Por otro lado, creo que hay una gran fuerza, tambien, en sus consideraciones acerca del tema de la legitimacion de la violencia, lo que ubica la perspectiva directamente en el ambito defin ido como objeto de estudio de la psicologia social en el cap. 1.
Creo que las orientaciones generales de una teoria historico-social o historico-dialectica sobre la violencia son tambien utiles y hacen dificil tratar el tema en forma superficial o ingenua. A ver que les parecio a uds.................
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