domingo, 7 de marzo de 2010
Acción e ideología - Martín-Baró. Capítulo VII : Cooperación y solidaidad.
En general esto modelos postulan que el ser humano lo que busca con estas conductas prosociales es su máximo beneficio, cuando en la realidad este beneficio corresponde a los grupos en el poder. Este es un supuesto hedonista y egoísta que estos enfoques mantienen como natural. Al respecto, nos dirá Baró que pretender reducir el altruismo, la solidaridad o el sacrificio a una forma de individualismo o a un solapado hedonismo es un enmascaramiento ideológico que niega la historia del ser humano en su socialidad.
También denuncia el reduccionismo de estos enfoques, donde todo lo refiere al propio actor, obviando lo macrosocial.
En general se abocan a describir, determinar variables involucradas, pero no se meten con el sentido, ni la dinámica que asumen estas acciones, lo cual requeriría un abordaje histórico, donde se evidencien las condiciones en que se dan.
Por otro lado si se entiende la acción prosocial como aquella que busca el beneficio de otras personas, lo que es beneficioso para unos puede ser prejudicial para otros, de ahí la crítica a los abordajes explicativos de la accione prosociales que no toman en cuenta las contradicciones en una sociedad, y el desarrollo histórico-social en contextos específicos en que se dan.
Así, por ejemplo, indica Baró, la denominación de antisocial por lo general se aplica a los actos que perjudican o no benefician al sistema establecido.
Nos dirá que “… los tipos de acción prosocial deben definirse en relación al grupo o sociedad en que se produce, ya que su sentido sólo puede captarse adecuadamente frente a esa realidad” (pág. 318)
En cuanto a los tipos de acción prosocial que aborda el autor deseo resaltar que si bien en la cooperación se privilegia el bien común sobre el individual, en la realidad la manipulación de la información que se hace desde el poder establecido oculta el verdadero sentido de llamados a cooperar a favor de tal o cual causa. La estimulación de la cooperación en función de enemigos comunes minimiza las diferencias y conflictos dentro de la sociedad y ayuda a crear un sentido recohesión que oculta y contiene estos conflictos.
Esta sería una cooperación forzosa donde no hay respeto por el otro y el poder es desigual y la comunicación no es ni fluida, ni rica, es unilateral y engañosa.
Por otro lado el señalamiento de Baró de que las sociedades que estimulan la cooperación logran un progreso mayor y más rápido que las sociedades que estimulan el individualismo competitivo, habría que analizarlo a la luz de otro sentido de progreso y no del que se maneja desde las sociedades capitalistas.
En cuanto a la solidaridad me parece muy acertada la dimensión que le da el autor en cuanto a reflejo de las injusticias dentro de una sociedad
Por otro lado en su critica a los modelos considero importante resaltar su señalamiento sobre la pretendida tendencia al equilibrio que postula el modelo de la equidad, el cual no toma en cuenta que la gente por lo general hace lecturas y justificaciones de las acciones, donde lo equitativo es lo que le traiga más ventaja. Nos dirá que una adecuada lectura de este fenómeno de justificación debe vincularse al contexto social que propicia estas actitudes individualistas, ya que, como lo indica criticando el modelo de motivación de justicia, el sentido de justicia no es algo intrínseco del ser humano y hay que relaciona con el sentido histórico social de la construcción de los criterios de justicia.
Así, por ejemplo, refiriéndose al altruismo, dice que dependiendo de la sociedad y sus fundamentos estructurales el altruismo se potencia o se inhibe, como en EUA donde ayudar en accidentes o situaciones similares puede conllevar a demandas muy onerosas.
El problema que señala en estos dos enfoques es que niegan los conflictos y naturaliza las desigualdades e injusticias y al institucionalizar la solidaridad y el altruismo como caridad e ilegalizar prácticas prosociales fuera de sus intereses, perpetúan el poder de la clase dominante
Nos dirá el autor que cuando se institucionaliza la responsabilidad social y se la deja en manos de especialistas, se le quita a la persona control sobre su propia vida, se privilegian los intereses de los sectores dominantes y se cuartan los otros procesos de solidaridad que no satisfagan o representen un peligro a los intereses del sector dominante. Se burocratiza la responsabilidad, la cual se termina diluyendo en las estructuras institucionales.
Si no nos responsabilizamos asumimos una cosmovisión individualista donde nos vemos y sentimos al margen de los problemas de nuestra comunidad y sociedad.
Acción e ideología - Martín-Baró. Capítulo VI : Las actitudes: su concepto y su valor
También no indica que es una estructura hipotética que se verifican a través de sus manifestaciones.
Hay varias teorías sobre el cambio de actitud:
Enfoque de la comunicación-aprendizaje. Desde este enfoque se plantea que las actitudes son aprendidas socialmente y que los procesos de información, que influyen en las opiniones, son claves para el cambio de actitudes.
Nuevamente Baró le critica a este enfoque su falta de sentido histórico y su imprecisión conceptual de lo que es un refuerzo. Dice que le concede mucha importancia al aspecto cognoscitivo al considerar la opinión como aspecto fundamental de la actitud pero no está claro de qué forma o por qué razón el cambio de opinión lleva a un cambio de actitud.
Otro punto no claro es la relación entre comprensión del argumento y convencimiento. Muchas veces aunque no se pude rebatir las argumentaciones no se deja el propio punto de vista. El problema es que parte de un punto de vista racionalista del ser humano y presupone que la lógica formal es la que opera olvidando el afecto y los intereses personales y de grupo.
Sin embargo, aunque este modelo, como indica Martín-Baró, tiene una serie de huecos, el peso de las fuentes de información es algo que claramente se ha utilizado y utiliza el poder establecido para influir en las opiniones de las personas y hacer que estas asuman actitudes que les convienen, como la actitudes pasivas y de poca o ninguna responsabilidad social. Por algo es que existe una tendencia cada vez mayor a controlar los medios de comunicación creando oligopolios mediáticos.
Sobre el enfoque funcional nos dirá que aunque es valioso el aporte sobre el valor instrumental de las actitudes, el supuesto de utilidad que sostiene implica en el fondo una explicación científica que no cuestiona el sistema establecido y obvia que muchas veces las actitudes que el grupo exige o trasmite no le son útiles a la persona o grupo al que pertenece, ya que estas pueden suponer una alienación y la utilidad seria para el grupo dominante.
El enfoque de la consistencia, por su lado plantea que el cambio de actitud se da para mantener la coherencia interna de la persona. Martín-Baró le critica a este enfoque que ve el cambio de actitud como un proceso homeostático que presupone la búsqueda de un estado de balance, sin embargo, en la vida cotidiana vemos que las personas mantienen grades dosis de irracionalidad. Nos dirá que las actitudes son un producto ideológico y que muchas veces la persona cambia de actitud o sus presupuestos cognitivos para justificar una acción yo hecha, además, como producto ideológico estas por lo general sirven a los intereses de la clase dominante.
En cuanto a los componentes de las actitudes es importante lo que nos indica Baró es que más que preocuparse por el número de elementos de una actitud, lo relevante es su carácter y significación psicológica y social ya que como estructura cognitivo-emocional, canaliza la significación y comportamiento hacia los objetos de las personas en una dimensión ideológica por lo que las actitudes más importantes, a fin de cuentas lo que reflejan es la ideología social dominante y canalizan y materializan sus intereses, aún a costa de los propios del grupo.
Así , el problema de estos modelos explicativos es su tendencia al reduccionismo y generalización que dejan de lado el carácter histórico y significado social de las actitudes, lo cual puede serle muy conveniente al orden establecido.
Nos dirá Baró, que lo fundamental para comprender las actitudes es dilucidar las relaciones de sentido, su ubicación histórica y social específica (estructuras de poder y organización).
jueves, 4 de marzo de 2010
Acción e ideología. Capítulo cuatro.
Este es, como la totalidad de la lectura que he hecho de Martín-Baró, un capítulo fascinante. Martín-Baró es un autor sumamente sutil y las críticas que lanza tienen aún una gran vigencia; lástima que no sean más leídas y difundidas, pues hay muchos errores que podrían enmendarse con una visión como la del autor. En cuanto al texto:
Empieza con un apartado llamado socialización en donde discute esa cuestión de qué sea la identidad personal y cómo ello se comprende, en principio, con la idea de la socialización. Discutirá cómo este concepto es entendido de diversa manera por sociólogos y psicólogos: para los primeros, se trata de estudiar los procesos mediante los cuales una sociedad logra transmitir y reproducir ciertos valores para la continuidad del sistema; mientras que, para los segundos, se trata de estudiar los procesos por los cuales los individuos logran adquirir habilidades para adaptarse y progresar en una sociedad (esquemas conformistas).
Luego el autor propone su definición: "... aquellos procesos psicosociales en lo que el individuo se desarrolla históricamente como persona y como miembro de una sociedad." (Martíb-Baró, 115) Luego afirmará que tal definición conlleva 3 afirmaciones esenciales: 1) la socialización es un proceso de desarrollo histórico, 2) es un proceso de desarrollo de la identidad personal y 3) proceso de desarrollo de la identidad social. Este es un esquema sumamente interesante: se rompe con la dicotomía entre naturaleza y medio, herencia y ambiente, ya que se propone la cuestión histórica, la que, en pocas palabras, significa adecuar a las circunstancias concretas y particulares, tanto de los individuos, como de las sociadades, las interacciones sociales que se dan. De esto entonces puede deducir que "... la identidad es primero y sobre todo una pertenencia objetiva..." (Martín-Baró, 117). Pero claro que, a esta pertenencia objetiva corresponde una incorporación subjetiva del mundo (Estas ideas, por cierto, se pueden encontrar en el texto de Ignacio Ellacuría, cuando habla de la cuestión de los sujetos, realmente sería muy interesante tratar de trabajar estos vínculos). Y para el estudio de la socialización propone entonces 2 elementos: adquisición de unos determinados esquemas cognoscitivos y la incorporación de un marco valorativo de referencia: esto es, no se entiende la cuestión del proceso de la socialización sin un contexto (los marcos de referencia). Y dirá que siempre estamos haciendo evaluaciones se nuestros entornos, con base en parámetros valorativos y que en estos procesos se encuentra el conocimiento humano, tal como se da en la realidad. Claro que, lejos de hacer abstracciones y formalismos innecesarios (como en Dussel) nos dirá que la socialización no supone procesos independientes entre sí, sino que son formas concretas en que puede estudiarse el proceso global y complejo de la socialización.
Posteriormente se centrará en algunos procesos de socialización, desde diversos focos de atención, los cuales han sido objetos de estudio de varios autores y estudiosos del tema de la socialización (y particularmente desde la psicología). Los temas que estudiará son: adquisición de la identidad personal, la socialización lingüística, la socialización moral (que es el apartado más extenso) y la socialización sexual. En cada uno de estos apartados hará lúcidas y muy sutiles críticas a las maneras en que generalmente se han enfocado estas cuestiones desde las ciencias sociales (y como ya se ha planteado, especialmente desde la psicología, y más en particular desde la psicología social).
En cuanto a la adquisición de la identidad personal, nos propone 4 características: 1) está referida a un mundo, 2) se afirma en la relación interpersonal, 3) es relativamente estable y 4) es producto tanto de la sociedad como de la acción del propio individuo. Hará bastantes críticas y comentarios geniales, pero me centraré en 2 ideas que desarrolla. Nos aclarará que la percepción que alguien puede tener de sí mismo (aunque no sólo ese tipo de percepciones) no son una simple captación sensorial, sino que es, de por sí, conocimiento interpretativo y valorativo. Esto es muy similar a algunas de las propuestas de la fenomenología, dicho sea de paso. La otra idea que quiero rescatar es una advertencia que nos lanza: al decir que no hay que confundir el "yo" con una visión individualista del sujeto, pues ello puede conducir al error de pensar comprender al yo con independencia del contexto social (y esta es una manera materialista y razonable de plantear la cuestión, en oposición a las categorías usadas por Dussel).
En cuanto a la socialización lingüística empezará comentando los casos de los "niños-lobos", además de los estudios que intentaban enseñar a hablar a algunos primates superiores y el interés que desataron en la psicología, específicamente en cuanto a los procesos del lenguaje. Luego, el aporte, propone que para la psicología social lo que interesa es estudiarlo en cuanto comportamiento social y en cuanto remite a las raíces sociales. Dice que el psicólogo social, por tanto, se pregunta "... en qué medida la sociedad configura la personalidad y las acciones de sus miembros a través del lenguaje, condicionando su desarrollo intelectual y determinando la estructuración de su mundo" (Martín-Baró, 133). También elaborará una serie de críticas y de síntesis de varios autores, como Vygotsky, relacionados con las teorizaciones entorno al lenguaje. En síntesis, el lenguaje es elemento configurador del mundo, de la realidad y uno de los principales vínculos o mediadores de las relaciones sociales.
Pasará después a la socialización moral, de cómo el bien y el mal y los esquemas valorativos son contextualizados para cada sociedad y en determinado momento histórico (contrasten con la moral universal que nos planteaba Dussel). Analizará algunos esquemas o teorías con respecto al tema de la moral, entre ellos el psicoanálisis, las teorías del aprendizaje, el enfoque cognoscitivo (Piaget y Kohlberg). Además de estudiar esquemas en que en teoría se transmite la moralidad: disciplina paterna, imitación de modelos y desequilibrio cognoscitivo. Nos dirá Martín-Baró que, desde la psicología social, interesa cómo y en qué medida la moral llega a ser parte de la persona, cómo opera la misma como control de los comportamientos, en qué medida actúa la persona de manera autónoma, cómo se conecta con factores sociales no individuales y por la coherencia entre el decir y el actuar morales; y todo esto lo plantea desde una postura crítica, por ejemplo al hacer notar que los valores están enlazados a mecanismos de poder y a un grupo social dominante (y propondría que podríamos empezar a leer Spinoza para vincularlo a estos temas, los cuales no dejan de ser interesantísimos).
Finalmente, pasa a considerar lo relativo a la socialización sexual. Emepezará cuaestionando la idea de sexo, con la categoría de género (lo cual es muy interesante, pues ya en este periodo su pensamiento tiende a una visión "radical", tomando en cuenta que era jesuita, acerca de la sexualidad) y cuestionar entonces la cuestión de los roles de género, dándole un "rostro" con una investigación que había realizado respecto al machismo y al hembrismo en San Salvador y de cómo esto propicia procesos de discriminación social, respecto a las mujeres. Al final analizará algunos mitos respecto a las mujeres: el mito de la esposa amante, la madre santa y el eterno femenino, que son formas de subyugar, ideológicamente, a las mujeres.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Resumen Cap 5 Ética de Liberación Dussel (Michael)
viernes, 26 de febrero de 2010
Cap 3. Estructuras sociales y su impacto psicológico (Acción e Ideología)
miércoles, 24 de febrero de 2010
Cap 2. La naturaleza social del ser humano -Acción e Ideología-
capitulo ocho Accion e ideologia
Me tocaba comentar, tambien, el capitulo ocho del libro accion e ideologia, que IMB dedica al tema de la violencia.
Con los años, sigo pensando que es de lo mejor que escribio IMB, sobre un tema que le preocupo siempre, y que trabajo con ahinco.
Lo que trata de hacer, ni mas ni menos, es ofrecer una vision historico-dialectica de la violencia con una propuesta de teoria general, lo que no es poca cosa si tomamos en cuenta que mucho de lo escrito sobre violencia en psicologia tiende a ser fragmentario.
Es solido lo que escribe, a mi juicio, aunque el apartado sobre las deiferentes teorias debe discutirse mucho mas. Donde veo el aporte mas claro es en su propuesta de analisis psicosocial de los ACTOS de violencia, y las consideraciones acerca de sus factores constitutivos: el acto en si, la "ecuacion personal", el contexto inmediato y el fondo ideologico. estos hacen imposible un abordaje descontextuado o fragmentario de los actos que se analice.
Por otro lado, creo que hay una gran fuerza, tambien, en sus consideraciones acerca del tema de la legitimacion de la violencia, lo que ubica la perspectiva directamente en el ambito defin ido como objeto de estudio de la psicologia social en el cap. 1.
Creo que las orientaciones generales de una teoria historico-social o historico-dialectica sobre la violencia son tambien utiles y hacen dificil tratar el tema en forma superficial o ingenua. A ver que les parecio a uds.................
sábado, 20 de febrero de 2010
6.5. El criterio crítico de factibilidad y el "principio-liberación"
a) El criterio crítico-factible de toda transformación.
Empezará este apartado con una visión a la Hegel de la sociedad: dirá que se trata de 2 grupos: una comunidad de víctimas versus un sistema formal dominante. Esta es una posición que abstrae los movimientos y los sujetos concretos y los subsume bajo una categoría abstracta, de corte victimizante como he argumentado. Y dirá que el criterio de factibilidad se trata de considerar las capacidades o posibilidades para negar la negación (este es un tema hegeliano y es un tema y un autor bastante molestos de usar en este apartado).
Se trataría de evaluar la capacidad estratégico-instrumental de la comunidad de las víctimas. Y luego hará una cuestión que me ha parecido el colmo de la estupidez y de la reducción a categorías formales: hará una serie de silogismos a la Aristóteles, para "demostrar" las posibilidades "reales" de la trasformación (esto es en páginas 554 y 555, para que lo evalúen por ustedes mismos). Esto es el colmo, como apunté, pues es un formalismo del lenguaje, basado en una forma de "filosofía" que es la analítica y que claro está de moda (por ser corriente hegemónica actualmente) en los EEUU y en México (donde radica nuestro antipático ideólogo).
a.1) El juicio crítico acerca del Poder del orden dominante.
Este apartado argumenta la idea de que la praxis de liberación se da, no desde el propio poder de las comunidades, sino desde la fragilidad del Poder dominante y entonces argumenta cómo el sistema "in the long run" (y pareciera que es la única frase en inglés que conoce pues la repite como 8 veces!!) es imposible que se mantenga.
a.2) La autoevaluación de la capacidad práctica de la comunidad de víctimas.
Las comunidades de víctimas no cuentan con demasiado poder y por lo general deben esconderse u ocultarse y dirá otra tontería que vale la pena de citar: "...la discursividad comunitaria crítica de las víctimas, en un sistema democrático simétrico, es la mediación universal para diagnosticar las propias fuerzas, la organización, las coyunturas favorables." (Dussel, p. 558) ¿Por qué digo que es una tontería, bueno para ser más exactos una serie de ellas? Pues argumenta que se deben dar procesos de discursividad, pero en un sistema simétrico!! Como si la simetría fuera algo real, cuando vemos en la cotidianidad que ello es una tontería abstracta y formalista (véase Fals Borda para una aproximación menos ficticia e ingenua, pues trabaja con grupos humanos). Y además esos procesos son una ¡mediación universal! La misma lógica universalista y globalizante del sistema hegemónico es mostrada en esta idea.
a.3) La coyuntura objetiva de la factibilidad de la transformación.
Este es un excurso de menos de una página donde nos dice que es necesario transformar, deconstruyéndolas, las causas de la victimización.
b) El "Principio-Liberación".
Dirá que se trata de intervenir creativamente en el proceso del progreso cualitativo (tiene la idea ilustrada de progreso, una idea dominante). Y presenta 1 silogismo más, luego dará el "principio liberación", esto en página 559 y no lo reproduciré pues no vale la pena, y ya sería redundante, pues es una idea que ya ha aparecido una y otra vez, pero que simplemente sistematiza en esta página. Y dirá que tiene pretensión de universalidad, como el capitalismo.
b.1) El momento negativo del "Principio-Liberación".
Esto es deconstrucción real de las causas de la negatividad de las víctimas. Dirá que hay héroes que instauran nuevos órdenes éticos (y se expone con una idea muy romántica esta de héroes). Y contará la anécdota de David y Goliat, metáfora del "justo semista" versus el indoeuropeo y esto es ya paroxístico y sintomático de lo que he venido argumentado acerca de la posición de Dussel dentro de un sistema teológico.
b.2) El momento positivo del "Principio-Liberación".
Esto es no sólo liberar, sino "desarrollar" la vida humana. Pero en este apartado lo único que nos presenta es una visión reformista de los procesos sociales, es un burdo reformista, tal como él los criticaba algunas páginas atrás: "...la praxis de liberación intenta lo posible, lo factible desde las circunstancias dadas, en favor de las víctimas, que pueden coincidir materialmente con la acción rebelde del anarquista o con la acción sistémica o funcional del conservador o del reformista pero que se distingue siempre por su criterio." (Dussel, .561) Haya o no un criterio distinto lo que expresa es bien claro y esto es puro reformismo.
c) Aplicación del principio y realización del novum: El nuevo "bien".
Este es un apartado que no voy a sintetizar, pues no siento que haya absolutamente nada que valga la pena contenido en estas palabras y en los silogismos que utiliza. Es una especie de resemantización de la moral kantiana y su imperativo categórico, además de algunas ideas aristotélicas respecto del bien que, como señalo, no valen la pena. Y aquí termina este texto!!!
martes, 16 de febrero de 2010
6.4. La "cuestión de la violencia", coacción legítima, violencia y praxis de la liberación
En pocas palabras: escribirá y escribirá un montón de rodeos, inventará palabras (enfrascándose en una discusión imaginaria) y entonces dará su posición respecto de la violencia (aunque al fin y cabo es una posición a "medias tintas", como observaremos).
Expondrá que la "coacción legítima" de un Estado o institución no puede lamarse violencia. Y personalmente me OPONGO a esa tontería lingüística que hace Dussel. La violencia tiene demasiadas expresiones y no por cambiarle el nombre a una de ellas (un argumento sofístico por lo demás) entonces deja, como por arte de magia, de expresarse como violencia. Pero entonces dice que cuando un sistema no tiene ya legitimidad entonces ahí sí puede ser la coacción tomada como violencia. Un peśimo silogismo. Luego desperdiciará algunas líneas en un encomio del héroe y (como tantos otros hicieran antes) luego imagina cómo es que nació el guerrero y de ahí a las actuales armas e instituciones militares: inventa una historieta acerca de la violencia: otra tontería.
Criticará a Weber y Habermas en cuanto a sus posiciones respecto de la legitimidad de un sistema e "inventará" entonces su gran solución: si un sistema no puede reproducir ni desarrollar la vida de las personas entonces no es legítimo.
Yo me pregunto: ¿Entonces cuándo ha habido un sistema legítimo? Pues nunca, pero entonces para qué toda esa hablada. Aparte de esto Dussel parece concebir la política como hace alrededor de 2600 años la concibiese Aristóteles: la administración del bien para la mayor cantidad de personas. Eso es ingenuo, anacrónico y ambiguo. Ya esa perspectiva, desde el siglo XVI con Maquiavelo fue destronada. Por ejemplo, para Marx la política y la economía muestran conflictos de clases, no una administración de la vida de todos. Y es que esto ni siquiera es utopía, es más ingenuo. Por ejemplo, criticará la idea de que la legitimidad es una forma de hegemonía y de control, de poder. Pero entonces dirá que la ética de la liberación no se basa en la hegemonía, sino en la libertad, en la liberación de las personas que no fundan su vida en ningún tipo de dominación (páginas 546-547, para que miren esta tontería por ustedes mismos). ¿Cómo podría saber él lo que haría la gente, bajo el supuesto, y sólo como supuesto, cuando se emanciparan (y claro bajo la luz clarividente de su ética de la liberación)? Esto es IDEOLOGÍA de la peor, aparte de idealismo: las ideas preceden "la marcha de lo concreto e histórico".
Luego utilizará el término de violencia para otros discursos que no son el suyo, claro está que para algo le iba a servir el jueguito de palabras. Y las tres últimas páginas de este capítulo son meros rodeos y excursos verdaderamente gratuitos, por lo cual el resumen de esas páginas es plantear que no valen la pena de leer.
domingo, 14 de febrero de 2010
sobre el capitulo 1 de Accion e Ideologia de IMB
Sobre el primer capitulo de accion e ideologia, es evidente que hay que señalar que el proposito de IMB era desarrollar material didactico, que pudiese ser utilizado con estudiantes de psicologia que eran (y son) bombardeados con los manuales de las grandes editoriales. Por eso la acertada decision, a mi juicio, de recurrir a Mafalda. El problema que tiene entyre manos martin-baro es como dar cuenta de una disciplina sin ignorar su expresion hegemonica,m pero a la vez poniendo el acento en los problemas concretos de nuestros pueblos, y especialmente los que suelen ser ignorados como la represion, la pobreza, el conflicto social.
Se ubica, es claro, en la corriente de enfrentamiento a una psicologia social adaptativa, experimentalista, individualista, y como los criticos europeos de la misma, se decanta por la categoria de ideologia, que ciertamente no define conm precision (yo le pregunte sobre ella en una entrevista que le hice en 1987, y es claro que no queria ubicarse en una posicion simplista, y tampoco en una que negara al sujeto)
Me parece que da cuenta con soltura y precision, de la posicion conductista en psicologia social y que define bien la importancia de ubicar las acciones humanas en mundos de significadops que remiten a ideologias (lo que lo acerca a las representaciones sociales y al interaccionismo simbolico) Por otro lado siemopre me ha gustado su forma de plantear la evolucion historica de lo que se ha considerado la disciplina de la psicologia social, en intima relacion con acontecimientos y necesidades politicas, economicas y hasta militares.
Termina con la discusion axiologica (psicologia para que?) clave para una posicion como la que defiende, pasando antes por alertar acerca de sociologismos y psicologismos.
Me sigue pareciendo una contribucion solida, y que (como era su proposito) es util para la formacvion de estudiantes. Los ausentes en la discusion, me parece, son el psiicoanalisis y el construccionismo social.
6.3 La "cuestión reforma-transformación"
Luego, en un estilo muy ampuloso, plantea que los sistemas formales se fetichizan y opacan a los sujetos vivos. También plantea la idea de que en estos sistemas se dan efectos no-intencionales (como la producción de víctimas), aunque esto lo pondría en entredicho. Seguirá un excurso argumentando que no se puede suponer un espontaneísmo radical de la autorregulación no-intencional de las masas, pero tampoco un vanguardismo hiperconsciente de los líderes (pero este argumento, pensando desde Martín-Baró y el libro de Acción e ideología, parece ser una variante del psicologismo, criticado por este autor). Y planteará que es necesaria una conciencia crítica cuando los efectos no-intencionales perversos de los sistemas afectan la vida de millones de personas. Y en esta página 530 plantea, por un lado, a las masas ingenuas y, por otro, a los especialistas, estrategas, científicos, etc, que "ilustran" la conciencia de esas masas: mesianismo y una postura de poder, como ya lo hemos percibido en otros apartados de Dussel.
Pasará a "analizar" lo que sería "reforma", "reformistas" y "transformación". Reformista es quien apareciendo como crítico adopta los criterios del sistema (¿Dussel mismo? Y una respuesta afirmativa sería mi personal evaluación de este autor). Y utilizará algunos puntos de Luxemburg, para apoyar su punto.
Por otro lado, dirá que para la ética de la liberación la cuestión no es tanto la "revolución" cuanto la "transformación". Y agregará que sólo la transformación completa de un sistema de eticidad es revolución. Propone que la transformación se refiere a la vida concreta de las víctimas (siendo este un punto de base idealista, como él la criticará en página 534 hablando de los reformistas). Y las últimas 3 páginas de este apartado son una especie de "echarse flores" sobre las propuestas mesiánicas, idealistas e ingenuas de su proyecto de filosofía de la liberación (creo que aunque saliera desde hace años de Argentina, no obstante sigue siendo un "porteño". Disculpen la irreverencia, pero es una forma de decir las cosas "en sencillo" y directamente).
Mañana el apartado 6.4.
Saludos,
Rolando.
viernes, 12 de febrero de 2010
6.2 La "cuestión del sujeto". Emergencia de nuevos sujetos socio-históricos
a) De la negación a la reafirmación de un cierto tipo de "sujeto".
Esta parte es como una especie de resumen muy apurado de la perspectiva "filosófica" de algunos autores a los cuales critica su idea de "sujeto". Criticará el sujeto racional cartesiano (el cogito ergo sum: "pienso luego existo"), el "sujeto" trascendental kantiano (que es un formalismo muy alemán y teológico por cierto), el sujeto del Yo absoluto autorreferente de Fichte (otro idealista alemán, seguidor y continuador de Kant), el yo como autoconciencia absoluta de Schelling (un romántico, idealista alemán), el "saber absoluto" y la razón como realidad, en Hegel (sí, otro idealista alemán o animal), la subjetividad pura, como fundamento de la intencionalidad en Husserl (otro alemán, esto ya es tedioso, fenomenólogo). Luego privilegiará la crítica heideggeriana a la subjetividad (sí, pueden adivinarlo, otro alemán), y esta crítica no es sino un "estudio" desde la fenomenología de que el sujeto está siempre ahí, es, en palabras muy toscas y complicadas (hablando en "filosófico", o en burdos tecnicismos) el cuerpo y su relación con otros cuerpos (todo este excurso podemos eliminarlo, por cierto, con sólo leer Spinoza y su crítica a Descartes, que como verán es el principio de toda esta cuestión del "sujeto moderno" o Yo). Luego criticará la tradición analítica, que claramente es una "filosofía" que sólo se interesa por los formalismos del lenguaje ("filosofía" muy inglesa y gringa por lo burdo de su reflexionar) y a la perspectiva de Luhmann (que no conozco, pero suena como un pensador no demasiado brillante), que privilegia el sistema y no los sujetos concretos que conforman tales sistemas (en pocas palabras otro formalista). Lanzará unas críticas muy escuestas a Levi-Strauss y su visión exótica francesa de comunidades autóctonas y arcaicas y a Althusser.
Pasará a decir que encuentra sugerente a Foucault (pero de nuevo no estoy de acuerdo con su lectura de este pensador francés, esto podemos hablarlo en persona, que sino sería una cuestión en la que me tendría que alargar mucho y no creo que sea la idea de este trabajo). Luego dedicará un párrafo a la "filosofía postmoderna", que no es unitaria, por lo cual es evidente que Dussel hace una reducción de muchos pensadores muy distintos entre sí al ponerlos en "un mismo saco" (y claro hay algunos autores que Dussel no mencionará pues en sus filosofías se harían evidentes mucho problemas del discurso dusseliano, claro son pocos los que utilizan autores que no les sean convenientes, pero ello reduce la autocrítica, necesaria, de cualquier obra).
Después hace una cosa que me parece una tontería sin parangón (pero que resulta muy coherente desde la visión en que estoy leyendo la obra: Dussel como un idealista teológico judío): favorece el "sujeto práctico" de la filosofía del ¡lenguaje! Además de privilegiar los "juegos de lenguaje" de la obra Investigaciones Filosóficas de Wittgenstein, obra que he leído hace años en un seminario y que es muy interesante, PERO que para el tema que trata Dussel resulta demasiado idiota (perdonen la palabra, pero es sincero por lo menos el comentario, podemos hablar esto también). Terminará haciendo un encomio (y pongo esta palabra utilizando todas sus significaciones) de Freud y Lévinas (pueden leer lo que escribe al respecto en un párrafo en página 521).
b) El sujeto material de la ética: el sujeto corporal "vivo".
Dirá que todo sujeto, mundo, discurso, etc presupone ya de por sí a sujetos vivos y concretos (esto lo dirá siguiendo la perspectiva de Heidegger, lo cual no me parece adeucado: de nuevo el "antídoto" a esto lo podemos encontrar en Spinoza), aunque no siempre se les preste la necesaria atención. Esto en pocas palabras es lo que dice en este pequeño sub-apartado.
c) La revelación del "sujeto negado": la aparición de la víctima.
Retomará algunos temas que ya ha expuesto: la víctima, con su dolor, nos interpela y ella aparece como tal por mi acción funcional en el sistema (es un sistema de "culpa", aquí el tema judío de la culpa es eje vertebral, por ello no estoy de acuerdo con sus interlocutores ni con su "lógica culpabilizante"). Por ello tenemos que ser re-sponsables (una tontería de palabra a la Heidegger).
Ahora bien, un tema que hace rato vengo debatiendo (que no se reduce a una cuestión nominalista o de mero nombre): víctima. Decir víctima sin ver, trabajar y "conocer" a los sujetos que uno interpela en la realidad (por ejemplo en la psicología social de la liberación) es como disparar primero y después preguntar, es poner un concepto-valor (cargado de culpabilidad teológica) antes de las personas de carne y hueso y sentimientos y sí problemas y demás; esta es claramente una perspectiva idealista: un concepto antecede a la materialidad. Es paradojal que diga que tratará de sujetos vivos y concretos cuando les llama y los agrupa bajo un concepto: es algo así como escribir: "Aquí estoy yo", bueno uno puede escribirlo, pero claramente "yo", Rolando, no estoy ahí, aunque mis palabras puedan utilizarse de esa manera. Así es como evalúo la perspectiva paradójica e idealista de Dussel (aunque se diga materislista, lo cual es a) una ironía, b) un cinismo o c) pura ignorancia de lo que materialismo pueda ser).
d) La intersubjetividad comunitaria de los nuevos "sujetos socio-históricos".
De "los juegos de lenguaje" de Wittgenstein (que por cierto no explica, a) porque no los conoce muy bien, b) por no sé qué afán hermético) dirá que se puede entender al "sujeto socio-histórico". No privilegiará conceptos-valor como el de clase, por considerarlos abstractos (pero traicionándose por decir "víctima", como ya he argumentado). La misma comunidad de víctimas son el sujeto socio-histórico, el punto de partida de la relfexión ético-estratégica. Y dirá que esa comunidad sólo deviene sujeto cuando se efectua una crítica auto-consciente del sistema que causa victimización.
Entonces la cuestión del sujeto es la problemática del devenir ético-crítico de la comunidad de víctimas. Y eso es, en resumidas cuentas, lo que se dice ene ste apartado. Espero que podamos comentar y discutir estas cuestiones en alguna reunión en vivo y directo, como sujetos "concretos" esta próxima semana.
Saludos,
Rolando.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Apartado 6.1
Entonces pasará a analizar la cuestión estratégica de los sujetos de las transformaciones y el papel o la "articulación" del intelectual.
Empezará un sub-apartado llamado "La autoemancipación del proletariado: Marx". En este momento expresará un cierto cambio que se dió en la forma en que Marx consideraba al proletariado: en un principio era una masa pasiva, que debía, por un trabajo científico de intelectuales, devenir un "pueblo filosófico" (una clara postura ilustrada), mientras que, en un posterior momento, Marx considerará que las masas de proletariado deben llegar a su propia emancipación, a su "autoliberación". Y algo que Dussel interpretará en Marx es su compromiso con los que sufren, con las "víctimas" del sistema capitalista (los asalariados del siglo XIX en Europa central) y entonces, dirá, que sus últimos trabajos estaban guiados por una cierta deconstrucción de las explicaciones "standard" en economía, para centrar las explicaciones desde los "intereses" de las víctimas.
Pasará al segundo sub-apartado: "Espontaneidad y organización en Rosa Luxemburg" (y mantendré implícita mi postura con respecto a la escogencia de autores en Dussel, en este momento). En este apartado, más extenso que el anterior, Marx expondrá las ideas de esta autora respecto de lo que serían los "sujetos responsables por las transformaciones sociales". Dirá que Luxemburg supo organizar muy coherentemente la teoría con la práxis, desde unos "principios" muy bien definidos, mediante los cuales se pueden delimitar las formas de: los fines buscados, los medios de lucha y los modos de lucha.
Luego opondrá algunas ideas de esta autora con las ideas presentadas por Lenin al principio de la llamada revolución comunista rusa. Lenin buscaba que el "Partido" (la vanguardia, entendida como vanguardia de intelectuales) debía organizar las formas de emancipación de las masas, mientras que Luxemburg proponía que eran las mismas masas las que creativamente podían autoliberarse: una lucha de poder. La de Lenin siedo una postura hegeliano, ilustrada, burocrática (y agregaría, una cuestión de cómo lograr poder político), mientras que Luxemburg propone, como ya hemos dicho (y que Dussel repetirá también bastante), es una apuesta por la propia emancipación de una "comunidad de las víctimas" (agregado, huelga decirlo, de Dussel).
lunes, 8 de febrero de 2010
Resumen capítulo 4 Etica de la liberación- Dussel
A continuación resumo los puntos que me parecen más importantes de lo expuesto por Dussel en el capítulo 4.
Dussel plantea una ética de la liberación a partir de una consciencia crítico ética y material que se base en la realidad concreta de la vida, ya no es presupuestos teóricos abstractos. Esta materialidad de la vida es la que da el criterio de verdad.
También es importante el criterio de responsabilidad que sostiene, donde el intelectual se pone del lado de los excluidos, las víctimas, y asume una posición política y ya no aséptica que sólo describe los hechos sin ir más allá o hace lecturas que favorecen al estatus quo.
Otro es la búsqueda de la concientización frente a la alienación de las grandes masas a través de la razón ético-critica ya que deben ser las mismas víctimas las que encabecen la lucha por lograr sus derechos. Además la crítica debe ser propositiva, debe señalar una camino de liberación para que no se quede en planteamientos teóricos irrealizables.
El respeto del otro como otro diferente es otro postulado importante que ayuda a contrarrestar posiciones mesiánicas sin tomar en cuenta la corporalidad concreta de las personas.
En cuanto a la discusión generada los siguientes son los aspectos que resaltaría:
Con respecto al criterio de totalidad Ignacio pregunta por lo que Dussel entiende por Totalidad. Propone discutir el uso que hace Dussell de la noción de "totalidad" y como se relaciona esto con la desideologización que propone IMB, la cual es la una de las tareas principales de la psicología de la liberación.
Por su lado la idea de la universalidad de la razón, así como el “criterio” del “bien” en la ética de la liberación” generó polémica. Rolando dice que con estas dos ideas Dussel se está situando en un tema pre-moderno, tan antiguo como Aristóteles y que es una idea muy poco crítica que contradice el nombre que Dussel le da a su filosofía de la liberación: “ético-crítica”.
Además la idea del “bien” le parece moralista, así como el planteamiento de una razón universal ya que implica cierta naturalización del ser humano que deja por fuera las diferencias y con estos postulados, considera Rolando, pareciera más bien abrazar aquello que critica: una lógica de dominio globalizante.
Al contrario Michael considera como algo a resaltar la universalidad de la razón…al mismo tiempo que la universalidad de la vida¨.
Para Ignacio la propuesta en positivo de Dussel y la ética de la liberación es fundamental ya que la esta ética tiene un norte definido que es la producción y reproducción de la vida material y, si entendí bien, esta es la razón universal de que habla Dussel.
Otro debate que surgió se refiere a la denominación de víctima y al uso de términos que Rolando considera más bien abstractos y no materiales, lo que se contrapone a la idea de una ética que se dice basada en la materialidad.
Usar el término víctima, dice Rolando, es una forma de encasillar a estos grupos de personas, y es tomar palabras como si fueran sustancias o esencias de las cosas o personas, y le parece más acertado lo que Spinoza plantea sobre potencia e impotencia, que es un criterio material y no metafísico y abstracto como los de bien y mal que propone Dussel, los cuales no sirven para un pensamiento crítico.
Además Rolando también señala que la “negatividad” supuesta de las víctimas no es un “hecho inmediato”, sino un efecto.
Difiriendo con Rolando, Michael e Ignacio consideran que el concepto de víctimas es necesario, ya que unifica a estos grupos de seres humanos reales y concretos y permite ubicar responsabilidades concretas, cuando de hechos de represión y dolor se trata.
Rolando, por su parte resalta en la psicología social de la liberación hay una praxis, un trabajo concreto y no un texto académico que postula una praxis transformadora, el cual además no es critico ni material. Se cuestiona, entonces si Dussel no es más bien un académico que quiere postular una filosofía desde su ego más que alguien que quiera trasformar el mundo.
También considera que revisar la obra marxista de acuerdo con los conceptos de “negativo” y “positivo” es ilógico, se trata de conceptos-valores abstractos, binarios, que son los valores privilegiados por una tradición homicida milenaria.
Tampoco le parece que Dussel utilice un esquema teórico tan acrítico y culpabilizante como el de Levinas y que asociar el mal a la no-perfección del sistema es usar un criterio teológico acrítico.
En esta critica que hace Rolando de Levinas y Dussel, dice que sus puntos son en ocasiones indiscernibles de la teología judía lo cual es ya un problema y aclara que no se refiero al hecho de pertenecer a la etnia de los judíos, sino a adscribirse a la teología de tal etnia.
Al respecto Ignacio cree que plantear las cosas basado en su "origen judío" puede ser una línea muy peligrosa de argumentación.
Otro posición moralista y anacrónica de Dussel, señala Rolando, es la que asume cuando aborda el tema de las pulsiones diciendo que lo que existe es represión del placer. Considera que este es un diagnóstico apresurado e ingenuo y que la cosa no es tan sencilla como vivir en sociedades hedonistas.
Otro término que cuestiona Rolando es el de represión ya que decir que hay una represión sobre las personas, siguiendo a Foucault, da cierto poder a quien la postula, una especie de posición de predicador.
Considera que una crítica verdaderamente radical debería no sólo criticar la represión, sino también lo “positivo” del poder en tanto positivo lo cual considera más radical que lo que propone Dussel.
En la discusión de este capítulo se planteo abordar el asunto de los "sujetos sociales", los cuales serian o no los "sostenes" de propuestas radicales, liberadoras.
¿Cuáles son los sujetos sociales de una psicología de la liberación? ¿donde se sostiene?, pregunta Ignacio.
Capítulo 6 (Introducción) Rolando
Desarrollará ese que Foucault llamó la "microfísica del poder" y sus ideas respecto al Poder contemporáneo como "biopoder", el cual se ejerce desde estructuras macro sobre la misma vida (y no ya el Poder que era entendido antes como poder de matar, esto pueden estudiarlo en un texto como "Vigilar y castigar. El nacimiento de la prisión.") El Poder como relación de fuerzas (tema que puede estudiarse desde Maquiavelo, Hobbes, Spinoza, Marx y Nietzsche).
Es asimismo interesante que rescate ese interés de Foucault por lo que serían "grupos exluidos o alienados". Pero, nuevamente, no estaría de acuerdo en la afirmación de que Foucault es un pensador que trabaja desde un "paradigma de la conciencia" que no ha superado el solipsismo, sólo por no hablar de la identidad que supone un sujeto (sujetado) y pienso en esto porque pueden, por ejemplo, leer un texto como "Hermenéutica del sujeto" en donde se compilaron unas clases a principios de los 80 en donde Foucault estudió ese tema del "sujeto", desde una visión genealógica (y pensando en ese texto uno puede visualizar que Foucault no invisibiliza a los "sujetos", sino que lanza una aguda, y no siempre comprendida, crítica a la manera en como ese Poder ha generado las mismas estructuras de la subjetividad contemporánea. Por ello es que la cuestión de mentar un determinado tipo de "sujeto" es una cuestión "espinoza" en este autor). Pero para ver qué más retoma de Foucault habrá que esperar hasta algún otro apartado, pues en el 6.1. se nos habalará de la "cuestión de la organización".
miércoles, 3 de febrero de 2010
5.5 El principio critico-discursivo de validez (Michael)
El principio esperanza de Ernst Bloch (Michael)
viernes, 29 de enero de 2010
V.3 Paradigmas Funcionales y Criticos (Michael)
martes, 26 de enero de 2010
V.2 Proceso Etico Critico Paulo Freire (Michael)
ACERCA DE LA PROXIMA REUNION Y DE ESTE METODO
DE NO PODERSE, PROPONDRIA EL JUEVES 4 A LAS 5.
DIGANME QUE PIENSAN, Y CREO QUE TAMBIEN SERIA BUENO COMENTAR UN POCO QUE NOS HA PARECIDO ESTE METODO
SALUDOS IGNACIO